El periodista chileno Emiliano Aguayo, conocido por poner en línea un e-book sobre el líder de Los Prisioneros, Jorge González, ha dado a conocer un articulo titulado: "¿Por plata fue la vuelta de Los Prisioneros?". Creemos que el regreso de dicha banda representa un positivo aporte a la cultura latinoamericana, pero a la vez, arrastra consigo un monstruoso negocio. ¿Quién tiene la verdad?
Me parece un tanto ingenuo cuestionar el tema, ya que en todo el planeta la honestidad total en el arte es una utopía, sólo podemos ser testigos de un patrón de verdad, nada es totalmente falso o cierto. El arte sirve para sensibilizar o en su mejor caso para apelar al pensamiento y la reflexión del ser humano, pero también manipula, crea falsos ídolos y para beneficio del establishment, convierte al receptor en una máquina incontrolable de consumo.
Los puristas pretenden afirmar que "el arte cuando se difunde se deforma", sin embargo, lo único que sabemos, es que sin mostrarse carece de todo sentido y a su vez, la sobre exposición produce estragos negativos, plastifica, corroe y frivoliza al artista y a su obra. En tanto, creo que se debe mantener un punto de equilibrio que permita al artista madurar naturalmente y cumplir los procesos de su existencia.
El caso de Los Prisioneros es predecible, una banda que marcó un nuevo eje dentro de la industria musical, que desapareció con éxito y que su trabajo creativo lo cimentó sobre columnas reales, identificando a jóvenes mortales, tuvo un, lógico, exitoso retorno -dada la expectativa-. Fue carne de primera para el mercado y obviamente generó muchas divisas para las arcas de la empresa detrás de los artistas y para ellos mismos.
"El día lunes 20 de octubre grabaron una entrevista para el programa De pe a pa; el miércoles 23 chatearon desde Miami para todo el mundo en un portal norteamericano; el jueves 24, Jorge González fue presentador en los MTV Music Latinoamérica, donde también eran postulantes. El sábado 26, cientos de fan's se reunieron en la llamada Primera Cumbre Prisionera en Santiago; el domingo 27, finalmente se exhibió la entrevista en el programa de TVN, donde además, todos pudimos escuchar un nuevo tema del conjunto", manifiesta Aguayo en uno de sus párrafos. El negocio funciona ¿no? ¿Algún problema?
"Hay regresos soñados de mitos que sí pueden volver, a pesar de los años. Vimos a Kiss, con cara pintada y todo; a los Rolling Stones con sus integrantes cincuentones bailando y saltando y todavía encantando. Hasta los veteranos Sex Pistols se juntaron para divertirse un rato y luego volver a disfrutar de sus tranquilas vidas fuera del escenario" dice el periodista chileno.
"Según mi percepción, ellos regresaron por tres grandes razones: primero, han vuelto a ser amigos; segundo, se dieron cuenta de la potencia especial que se genera entre ellos al trabajar juntos, algo que no encontraron como solistas -especialmente González-, el menos convencido en volver; y recién, en tercer lugar, agrego el legítimo tema del dinero. ¿Cuántos se acuerdan que no los dejaban tocar en muchos lugares en esos años?, ¿por qué tratar de afear un sueño hecho realidad para miles de latinoamericanos?", concluye el periodista.
En suma, ¿qué es lo que propone Aguayo? Los Prisioneros han vuelto para quedarse y como dije anteriormente en otros escritos -a pesar del marketing-, mientras las estructuras de nuestro sistema sean deficientes, seguirán vigentes Los Prisioneros. Ellos están, ahora, cosechando lo que sembraron, financiera y emocionalmente hablando.
Si deseas leer, en su totalidad, el artículo de Aguayo, puedes ingresar a su interesante página: www.emilianoaguayo.cl o a la página donde inicialmente se colocó su artículo, te damos la dirección precisa: http://www.granvalparaiso.cl/cultura/tribunacult/tricul76.htm
Escribe: Carlos Huamán Chávez carlos.huaman@interlaticorp.com