Hoy padre mío, quiero obsequiarte una sonrisa. Hoy, transformaré esta hoja en un espejo y te verás más joven, más fuerte, más blancón. Hoy, esta página te llevará a tus recuerdos que son los míos. Hoy, volveré a ser tu niño y te encontrarás diciéndome "pajarito" o "el heredero de mis deudas", mientras me columpias entre tus piernas. Hoy, me abrazarás y acto seguido jalarás mi oreja izquierda suavemente, así como lo hago yo con mi hijo. Hoy, te santiguarás con una cruz con el pecho, así como lo hago yo cuando paso por una iglesia. Hoy, retrocederá el tiempo y tendré nuevamente 7 años, y me darás ánimo para recitarle una poesía a la abuela mientras mis familiares aplauden. Y es que tú, padre mío, guiaste mis primeros pasos hacia la poesía y hoy, este es mi más sincero homenaje. Feliz día papá.
Escribe: Jean Paul Preciado poetaodiseo@hotmail.com