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GABRIEL
SILVERA

Cuéntanos
cómo llegaste al fútbol peruano
En
el 96 me llamó un preparador físico
del Tanque Sisley, equipo donde había jugado,
diciéndome que tenía una propuesta
del Perú y como justo había quedado
libre y la proposición era muy buena me
vine a Lima, donde estuve dos días para
luego dirigirme a Sullana.
¿Fue
difícil acostumbrarte a nuestro país?
En
lo futbolístico no, lo difícil fue
tener a toda mi familia lejos, mis amigos, mis
costumbres, al principio me chocó ya que
había venido solo, con 22 años,
a un mundo distinto al que estaba acostumbrado,
pero después lo superé.
¿Pasó
por tu cabeza volver a Uruguay?
En
el momento que tomas la decisión de salir
tienes que ser fuerte. Acá estaba ganando
mucho mejor que allá, estaban haciendo
un buen campeonato y más allá de
pensar en mi familia pensaba en lo económico
que es importante. Felizmente ellos me han apoyado
siempre.
¿Podrías
señalar tu momento de gloria en el fútbol
peruano?
Hay
dos, una cuando llegué a Sullana e hice
un buen año y el otro fue en el 98 con
el Sport Boys con el que se hizo un campeonato
casi perfecto sólo nos faltó el
título. También debo mencionar el
2000 cuando clasificamos a la Libertadores.
Si
bien has pasado por equipos importantes de nuestro
medio, ¿el Boys tiene un significado especial
para ti, verdad?
Sí,
es como mi casa, en el Perú soy hincha
del Sport Boys aunque no puedo negar que la hinchada
a veces es bastante dura y exigente con nosotros,
ellos gritan e insultan sin saber lo que está
pasando un jugador.
¿Has
tenido alguna mala experiencia a raíz de
esto?
Una
vez, en un partido sólo estuve en la banca
de suplentes no jugué pero los hinchas
igual casi me matan, tiraron piedras a la camioneta.
Ellos deben entender que a veces los jugadores
no cobramos un mes y tenemos problemas pero tratamos
de comprender.
¿Cómo
se dio tu nacionalización, qué motivos
te condujeron a esto?
Me
nacionalicé el año pasado porque
el Perú me dio la oportunidad que no me
dio mi país, mi familia es peruana y actualmente
he traído a mis padres quienes están
felices de que viva acá. Este país
me ha dado todo. Tengo muchísimas cosas
que agradecer al Perú por eso lo hice por
cariño.
Sin
embargo Uruguay siempre va ser siempre tu tierra
querida
De
eso no hay duda, cuando hablo de Uruguay se me
pone la piel de gallina, me vienen miles de recuerdo
a la cabeza. Uruguay va ser mi vida y mi país
siempre pero Perú tiene la mitad de mi
corazón. Por eso cuando se enfrentan ambas
selecciones mi pronóstico es reservado
ja ja ja (risas)
Ahora
que ya eres un ciudadano peruano, ¿sueñas
con vestir la casaquilla nacional?
Claro
que sí, todavía tenga 28 años
y no he perdido las esperanzas, el día
que me den la oportunidad voy a estar orgulloso
y feliz de poder vestir la camiseta de la selección,
y demostrar todo el cariño que le tengo
al Perú.
¿A
pesar de los problemas que afrontamos como selección?
Es
que este problema no sólo es de acá,
Uruguay clasificó al mundial pero en Sudamérica
no ha ganado más, hay crisis en todos los
países. Ojalá se pueda hacer una
buena Copa América. Poco a poco se puede
hacer el cambio pero con el sacrifico de dirigentes
jugadores y cuerpo técnico.
Hay
mucha desunión...
Sí,
cada uno tira para su lado, hacen problemas por
cualquier cosa, el día que se junten todos,
el Perú puede ser una potencia mundial
¿Admiras
a algún jugador de antaño?
Sí
Chumpitaz, el 'Cholo' Sotil, Cueto que lo he visto
y es un maestro lo que hace con la pelota es impresionante,
Uribe también me gusta hay varios son jugadores.
Y actualmente Solano, Pizarro, Mendoza todos lo
que juegan afuera.
¿Piensas
quedarte en el Perú?
Todavía
no lo tengo decidido, a mí encantaría
tener un buen negocio poder sacar una buena plata
y comprarme una casa en Uruguay para así
poder vivir un poco en cada lugar.
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