Noticias E-mail Chat Financiero Fórum Perú Fútbol Peru Travel Perú Info Chistes Gastronomía
   
 

A lo largo de su carrera, tanto en Lima como en Colombia, César Cueto se encargó de encandilar, divertir, impresionar, deslumbrar y hasta seducir a propios y extraños con su fútbol hecho arte, pero aquellos que tuvieron la oportunidad de enfrentarlo, sobre todo los arqueros, realmente no la pasaron nada bien.

En 1977, cuando ya era titular indiscutible en Alianza Lima, César Cueto marcó el mejor gol de toda su carrera en uno de los enfrentamientos ante Sporting Cristal. Cueto, acostumbrado a conocer cada detalle de sus rivales, ya conocía al portero rimense (Ramón Quiroga), a quien le marcó un estupendo tanto desde mitad de cancha. Pese a los esfuerzos del 'Loco' por llegar al balón, nunca pudo hacerlo.

"El gol a Ramón Quiroga fue una sorpresa para todos, porque saqué un tiro preciso desde el mediocampo. Nadie esperó que sacara ese disparo, porque no se han apreciado muchos tantos desde esa posición. En aquella oportunidad, observé adelantado al arquero, como ya me había percatado antes, y opté por pegarle desde lejos, y, para fortuna mía, el balón se metió al arco. Ése fue uno de los goles más bonitos que marqué", recuerda el 'Poeta'.

Doce años después, al final de su carrera, nos regaló dos estupendas anotaciones, una de ellas frente a Universitario de Deportes y otra ante Sporting Cristal, ambas de tiro libre.

Ante los merengues, los íntimos perdían 2-1 a escasos segundos para la finalización del choque. Alianza Lima se resistía a perder y se lanzó con todo en busca del empate. Para felicidad de ellos, el árbitro sancionó una falta a pocos centímetros del área crema. La oportunidad que tanto deseaban había llegado. Cueto se paró frente al balón, esperó que su compañero realizara el toque, y luego sacó un soberbio zurdazo que venció a César Chávez-Riva. Un auténtico golazo que recuerda muy bien el 'Maestro'.

"Empezamos ganando el partido, pero luego nos voltearon el marcador (2-1). El partido era complicado -sobre todo porque se trataba de un clásico-, y, cuando faltaba muy poco para la culminación del mismo, tuvimos un tiro libre al filo del área de Universitario. Entonces, decidimos hacer una jugada de dos toques y disparé a un ángulo difícil de llegar para el arquero. César Chávez-Riva hizo una barrera abierta para quedarse en medio del arco, pero aun así no pudo atajar el disparo".

Ese mismo año (1989), frente a Sporting Cristal, César Cueto tuvo otra ocasión para hacer delirar a la hinchada blanquiazul. Desde el sector derecho del campo, cerca al banderín del corner, el 'Poeta' sacó un zurdazo con dirección al arco defendido por Jesús Purizaga, quien, sorprendido por la curva que dibujó el balón y la velocidad del mismo, reaccionó con el esférico ya ingresaba a su arco.

Aquellos fueron tres de los mejores tantos del 'Maestro'. Hubo muchos más -para alegría de la afición-. Enumerarlos sería harto difícil. Seguramente, quienes más lo sufrieron, tendrán, en su mente, uno de sus más agrios recuerdos.

 

 
 
 
POR: CHRISTIAN MACAVILCA
 

Matemáticamente eliminados

Basta de excusas baratas

Falta de consistencia

Obtención de injerto óseo