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Segundo
"Titina" Castillo, el Pequeño
Gigante del Sector Creativo
Considerado
por muchos como el mejor mediocampista peruano
de todos los tiempos, Segundo Castillo, el
gran ‘Titina’, se forjó en el Unión
Buenos Aires y triunfó en el Sport Boys. Pese
a jugar por otros equipos, está plenamente
identificado con la gloriosa rosada del
Callao.
En
el conjunto chalaco jugó desde 1933 hasta
1939. además de integrar el seleccionado
peruano, ‘Titina’ jugó por el Lanús de
Buenos Aires y Magallanes de Chile. A su
retorno al país, vistió las sedas del
Deportivo Municipal y Universitario de
Deportes, terminando su carrera en el Unión
Callao.
Fue
un virtuoso de la pelota e iniciador de un
estilo que siempre caracterizó al fútbol
peruano: toque, habilidad y creación en el
medio campo. De la mano de "Titina"
Castillo, el fútbol peruano ganó su primer título
Sudamericano en 1939. Ya sea en el Boys, en el
equipo Olímpico, en la Selección de 1939 o
posteriormente, en el Lanús de Buenos Aires,
Magallanes de Chile, en el Deportivo Municipal
o Universitario de Deportes, Castillo demostró
su clase.
Su
consagración a nivel internacional, llegó en
el año 1937 en ocasión del Sudamericano
Nocturno de Buenos Aires donde fue calificado
como el mejor mediocampista del torneo,
opacando a dos grandes de la época: el
argentino Minella y el brasileño Brandao.
A
raíz de esas excelentes actuaciones se
interesaron por sus servicios varios clubes
argentinos -entre ellos River Plate y San
Lorenzo-, pero recién en 1941 viajó a Buenos
Aires para jugar por el Lanús, donde rindió
magníficas actuaciones. Los hinchas del
equipo ‘Calamar’ todavía hablan de ‘Titína’
y de sus actuaciones, como aquella ante River
Plate, en Nuñez, en que condujo a su equipo a
una victoria por 2-0.
Al
año siguiente, fue requerido por nuestros
compatriotas Pablo Pasache y Augusto Lobatón,
quienes dirigían al Magallanes de Chile, para
completar el medio campo, dejando recuerdos de
la cátedra que dictó. Triunfó al punto que
el club más popular del Mapocho, el Colo Colo
siempre lo requería como refuerzo para sus
compromisos internacionales.
A
su retorno a Lima, jugó por Universitario de
Deportes y luego por Municipal, donde formó
un cuarteto formidable con ‘Los Tres
Gatitos’: Tito Drago, Vides Mosquera y
‘Caricho’ Guzmán. En verdad y con
justicia, no tenía nada que envidiar a
ninguno de ellos y aportaba la experiencia que
les faltaba.
Después
de colgar los chimpunes -jugando por el Unión
Callao- se puso el buzo de entrenador y dirigió
varias temporadas a Universitario de Deportes.
También fue asesor de Jorge Orth cuando éste
dirigió al seleccionado peruano.
Fotos:
Revista Don Balón Perú |