El Huáscar fue
sin lugar a dudas, si no el más grande, el más importante y
legendario de los barcos de la marina de guerra peruana
durante el siglo XIX. Blindado ligero, modelo Ericsson,
construido en Inglaterra en 1865, desplazaba 1,130 toneladas,
tenía 67 metros de largo, 11 metros de ancho y poseía
1,500 HP de potencia. Su protección consistía en 4.5
pulgadas de blindaje en el centro y 2.5 en la popa y la proa.
Contaba con una torre giratoria operada manualmente y que tenía
un blindaje de 5.5 pulgadas. En cuanto a su armamento, el Huáscar
contaba con dos cañones Armstrong de 10 pulgadas. Tenía
también dos cañones Armstrong de 40 libras ubicados en los
costados del barco; y un cañón Armstrong de 12 libras en la
popa. El Huáscar estaba gobernado por una torre hexagonal con
un blindaje de 3 pulgadas. Con una sola hélice propulsada por
dos máquinas alternativas horizontales, alcanzaba una
velocidad de 11 nudos y tenía una capacidad de carga
de 300 toneladas de carbón repartidas en cuatro calderas
rectangulares, lo que le permitía largos viajes en alta mar.
Su tripulación consistía en 200 oficiales y marineros.
Pocos barcos de guerra de su tiempo tuvieron tanta acción; de
hecho, el Huáscar había estado más activo que cualquiera de
los barcos de la guerra civil estadounidense. Su primera misión
fue capturar los buques mercantes españoles en 1866. Peleó
contra el blindado peruano Independencia; contra la escuadra
británica en Sudamérica; fue el primer barco en el mundo en
eludir un torpedo a locomoción; fue el último barco del
mundo en pelear contra las corbetas británicas de madera;
durante 1879, solo, enfrentó a la marina de guerra chilena,
y, durante 6 meses, impidió la invasión del Perú por parte
de las tropas chilenas. Luchó contra varios barcos, incluso
dos a la vez y contra baterías de tierra; capturó al menos
una docena de veleros enemigos; destruyó la infraestructura
enemiga y hasta rompió varios bloqueos chilenos. Se requirió
de 6 barcos de la marina chilena para rodearlo y capturarlo.
El Huáscar peleó hasta el final contra dos blindados pesados
y una corbeta. Pocos barcos en la historia han padecido tan
terribles daños durante combate y han permanecido aún a
flote. Ochenta de sus 200 tripulantes murieron o fueron
heridos después de su último combate, incluyendo a Miguel
Grau, su insigne comandante.
Después de
Angamos, dos periódicos extranjeros publicaron los siguientes
reportajes, fechados el 10 de Octubre de 1879: El London Times
escribió: “El Huáscar es un barco histórico, figurando en
todos los combates navales de la guerra; había bombardeado
las poblaciones chilenas (solamente aquellas fortificadas),
perseguido y capturado sus buques de transporte y, por algunos
meses, había sido el terror de la costa chilena. Bajo el
comando de un diestro y valiente oficial
y manejado por excelentes hombres, el Huáscar ha sido
siempre un formidable oponente.” El New York Herald escribió:
“No es necesario haber estado en el lado peruano en la
infortunada guerra sudamericana, para lamentar que el galante
Huáscar haya sido capturado por los chilenos. Algo que pareció
afortunado, pero que probablemente fue competencia de su
pericia, ha
ubicado repentinamente a este barco entre los más famosos que
han surcado las aguas americanas. Ningún reto fue lo
suficientemente grande ni pequeño para el Huáscar. Que
mantiene su vieja reputación ahora que se encuentra en otras
manos es muy dudoso ya que comandantes tan dotados como Grau
no hay muchos. “
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