Lima (Peru.com).- El montañista peruano Richard Hidalgo afirmó que fue una decisión acertada desistir en los últimos metros en el intento de ascender al monte Everest, el más alto del mundo, para preservar su vida y retornar sano y salvo a Katmandú, con el propósito de intentarlo nuevamente en otra oportunidad.
En comunicación vía correo electrónico con Andina, recordó que sólo le faltaron unos 500 metros para conquistar la cumbre de esa imponente montaña, cuya altura supera los ocho mil 800 metros, pero sostuvo que se siente tranquilo porque hizo todo el esfuerzo posible por culminar con mayor éxito la arriesgada expedición.
Hidalgo agregó que, pese a las condiciones climáticas adversas, logró permanecer muy cerca de la cima del monte Everest por espacio de 36 horas a unos ocho mil 350 metros de altura, en la denominada “zona de la muerte, lo que es poco usual, considerando que carecía de oxígeno artificial.
El destacado alpinista refirió que en ese panorama la posibilidad de sufrir congelamientos con consecuencias fatales está siempre presente, lo que obliga a decidir entre la vida y la muerte, pese a que la cúspide se encuentra muy cerca y muchos desean aventurarse a escalarla.
“El montañismo es así. La montaña es la que decide. Finalmente, creo que tomé la decisión correcta y regresé sano, salvo y completo. Eso es lo más importante en el montañismo. El Everest seguirá ahí y tendré otra oportunidad para intentarlo”, manifestó el alpinista nacional.
Tras precisar que su actual paradero es la ciudad de Katmandú, en el país asiático, Hidalgo mencionó que su vuelo de retorno al Perú estaba previsto para el pasado 7 de junio, pero lo perdió al permanecer más días de lo previsto en la expedición.
“Aún sigo a la espera de la confirmación de otra fecha de viaje. Sólo espero que sea pronto porque muchos días esperando, desespera”, concluyó.