Louis Tristán: Un atleta con alma de guerrero
Si antes se escuchaba el nombre de Louis Tristán muchos no prestaban atención, sin embargo con la llegada de los Juegos Olímpicos de Pekín su persona fue tomando protagonismo, debido a que es uno de los mejores atletas peruanos, que cuando habla lo hace de manera clara y sin miedo a represalias.
De esta misma manera diálogo con Peru.com, días antes de viajar al país asiático para representarnos en el máximo evento deportivo del mundo.
Su franqueza lo hizo comentar del momento en que consiguió su ansiada clasificación hasta de los dirigentes que llevan las riendas del deporte peruano.
¿Cómo fue ese momento que lograste clasificar a los JJ. OO.?
Muy bueno. El hecho de haber clasificado a las olimpiadas es el reflejo de todo un trabajo que aún no esta cumplido. La segunda parte será llegar a una final.
¿Quienes te ayudaron a conseguir ese sueño?
Mi familia, mi esposa, el entrenador Mazuelos y algunos auspiciadores que confiaron en mí, como Santa Natura, Adidas y la empresa Corni.
¿Te molestó que se te criticara por quedar tercero en el Nacional de Atletismo?
Indigna y molesta, porque te das cuenta que los dirigentes y algunas personas se preocupan más por la coyuntura que por las cosas que uno ha hecho atrás para llegar al objetivo (JJ.OO.) y lo que puede venir más adelante.
En vez de pensar cómo hacerlo llegar de la mejor forma para una final olímpica te ponen más barreras. Pero he sabido enfrentarme a esas críticas.
En el Nacional, el sector de salto no estaba en buenas condiciones. Yo corrí el riesgo de lesionarme.
¿El siguiente salto que hiciste en Colombia, con una mejor marca, fue para callarle la boca a esas personas que te criticaron?
No, tanto que yo no tenía pensado ir a Colombia. Mi sorpresa fue el día lunes cuando me dijeron: “tienes que corroborar la marca, así que busca un lugar donde según tú haya condiciones”. Así que daba la casualidad que justo ese fin de semana había un torneo en Colombia.
¿Estas criticas desconcentran a un atleta?
Dificultad mucho en el sentido de la tranquilidad sobre todo. Un deportista y cualquier persona trabajan bien, cuando trabaja con tranquilidad. Es algo que yo he aprendido en todo este tiempo.
Es triste decirlo pero mientras estuve fuera del Perú me estuvo yendo muy bien, cuando llegue aquí, vinieron todos los problemas. Pero buenos son cosas que pasan, no vale seguir llorando sobre la leche derramada.
¿Te han dado ganas de dejar todo por esta falta de apoyo?
Lógico, siempre te pasa por la cabeza. Más aún cuando uno tiene su profesión, soy personal trainer y psicoterapeuta. Si mañana yo decido dejar esto, sé que no me voy a morir de hambre. Pero a veces la pasión por el deporte te hace seguir.
¿Tu sueño como atleta ya está cumplido?
Mi sueño está a la mitad de cumplir. Lo cumpliré cuando llegue a la final de mi competencia (en Pekín). Y si así no fuera, el hecho de saber que yo dí lo mejor para llegar es suficiente.
¿Por qué crees que todos los deportistas quieren irse a entrenar en el extranjero?
Eso a mí no me sorprende. Aquí las condiciones para alto nivel no están dadas.
Sin ir muy lejos de los 13 que vamos a ir a los Juegos Olímpicos, si te pones a pensar 6 entrenan en el extranjero. Ninguno de los 6 mejores atletas del Perú fueron hechos en el país. ‘El Estado se la esta llevando barata’.
¿Te incomoda que sólo se apoye al fútbol?
Lamentablemente el Perú tiene una cultura como yo la llamo ‘monodeportista-masoquista’, porque nos enfocamos en un solo deporte que encima no nos da satisfacciones. No tengo nada contra este deporte, pero lastimosamente el fútbol se ha vuelto la droga del pueblo peruano.
Tú eres unos de los pocos que ha hablado de la crisis deportiva de nuestro país ¿Esto te ha traído problemas?
Sé que soy criticado por muchas personas, dirigentes, padres de familia, porque digo las cosas a ‘calzón quitado’. Lamentablemente entiende la crítica el que sabe la realidad que uno pasa.
¿Se podría decir que los directivos no saben de la verdadera situación de nuestros deportistas?
Yo escuchado muchas incoherencias y lamentablemente de lado directivo. Hay muchos dirigentes que ni siquiera saben por qué el atleta llegó a los JJ.OO.
Piensan que embarcarte y desembarcarte es cuestión de ellos.
¿A quienes conoces de la delegación peruana?
De vista los conozco a la gran mayoría. Pero de los que podría decir son ‘mis patas’ está Sixto Barrera y Peter López. A la chica de levantamiento de pesas (Claudia Corejo) la conozco de vista, al de judo (Carlos Zegarra) también.
¿Conociéndolos, crees que haya potencial para conseguir alguna medalla en Pekín?
Lo importante ya está hecho. Haber ido a Pekín por la realidad que todo deportista pasa, es excelente. Yo pienso que pedir algo más que eso, es pedir algo barato. Porque es pedir todo por el mismo precio, y eso no existe en el deporte de alta competencia.
¿Se le puede prometer una medalla al pueblo peruano?
El pueblo peruano tiene una mala costumbre. Piensan que olimpiadas es sinónimo de medallas y eso no funciona así. El hecho de hablar de cualquier medalla es una inversión que un país hace no un año antes, ni un mes antes, ni quince días antes. Esto se hace con muchos años de anticipación.