Tras los primeros Juegos Olímpicos de 1896, las dos siguientes ediciones se disputaron en París y Saint Louis (EE.UU), pero de una manera casi clandestina, sobre todo la primera, como parte del programa de la Exposición Universal que acogían esas ciudades.
Las pruebas deportivas se prolongaron en 1900 durante cinco meses. Por primera vez participaron las mujeres y el programa se amplió hasta los 19 deportes.