Los Juegos de Roma'60 consagraron a grandes figuras de la historia del deporte, como los púgiles Cassius Clay y Nino Benvenutti, el maratoniano Abebe Bikilia o la velocista Wilma Rudolph, cuyas proezas fueron vistas por primera vez en directo por televisión.
El COI fue capaz de solucionar diplomáticamente posibles conflictos entre las dos Alemanias y las hizo competir como un sólo equipo y desfilar al son de la novena sinfonía de Beethoven.