Derrotada diva del esgrima francés Flessel-Colovic baja la guardia
(Atenas) (dpa) - Embargada por la frustración de no haber alcanzado el oro, la diva del esgrima francés Laura Flessel-Colovic bajó la guardia emocional una vez finalizado el duelo con la húngara Timea Nagy, que conquistaba este lunes con un 15-14 su segundo triunfo olímpico en espada.
"Soy segunda, segunda, segunda. Qué esperan que les diga", espetó a los periodistas. Poco después hacía un esfuerzo sobrehumano para contener el llanto durante la entrega de premios.
Flessel-Colovic no apareció en un primer momento en la rueda de prensa,
pero luego se dejó convencer de responder a las preguntas de los periodistas por la ex mediofondista Marie-José Perec, quien en sus épocas de activa estaba en pie de guerra con la prensa y ahora comenta los Juegos para la televisión.
Y como si nada hubiera sucedido, la esgrimista estrella contó lo mucho que le alegra haber obtenido la medalla de plata. "Le puedo mostrar a mi hija tres medallas, una de cada color, y estoy orgullosa de ello", declaró la campeona olímpica de 1996 y protagonista del mayor escándalo en la historia
del esgrima durante el torneo mundial de 2002.
Eso sí, las preguntas sobre las circunstancias misteriosas de la infracción que le costó una sanción de tres meses, siguen siendo tabú.
Con mucho más sosiego reaccionó la vencedora Timea Nagy, quien se ve más como madre y ama de casa esgrimista que como superestrella. Sin embargo, no le faltan razones, ya que es la primera en su deporte que logra el segundo oro olímpico desde 1948.
Nagy regresó en un estado óptimo a los casi 34 años y tras una pausa de 18 meses por el
nacimiento de su segundo hijo. Hasta parecía avergonzarla el hecho de cosechar nuevamente el oro. "Creo que hoy estuvo mejor y es la mejor del mundo", dijo la quíntuple campeona mundial por equipos sobre su rival gala.
La competencia no necesitará temer a Nagy en los Juegos de Pekín 2008. Para entonces tiene otros planes: "Quiero concentrarme completamente en mi familia y en aumentar el número de nuestros hijos", anunció. "Estoy sumamente feliz por el triunfo, pero un bebé me hace aún más feliz".
Por Marc Zeilhofer (dpa)
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