Nace la nueva clase AC90 envuelta en la incertidumbre a veleristas
(Valencia) (EFE).- La nueva clase de barcos para la 33 Copa del América, los AC90, es una realidad después de que ACM haya publicado las reglas de diseños aunque este reglamento ha visto la luz en un momento en que la competición sigue envuelta en problemas jurídicos que ha provocado incertidumbre entorno a la fecha de su disputa.
Después de que el Alinghi ganara la 32 Copa del América en Valencia el pasado verano, comenzó a rodar la siguiente edición con la firma del Protocolo entre la Sociedad Náutica de Ginebra y el Club Náutico Español de Vela (CNEV), como 'Challeger of record' (primer desafío inscrito y el que acuerda las normas de la siguiente edición con el defensor).
En ese Protocolo se perfilaba que la gran novedad de la próxima edición, que en principio está prevista en Valencia en 2009, sería la presencia de una nueva clase de barco, más grande, rápido y exigente, que ofrezca más espectacularidad a las regatas.
A pesar de la demanda del Golden Gate Yacht Club
de San Francisco, al que representa al BMW-Oracle, contra este Protocolo y la validad del CNEV como 'Challeger of record', la organización comenzó a trabajar en el desarrollo de las nuevas normas para la construcción de barcos.
ACM inició sus rondas de consulta y reuniones con los cinco desafíos inscritos hasta el momento -Desafío Español, Teamorigin, Shosholoza, United Internet Team Germany y New Zealand- para consensuar las reglas de diseño.
Incluso, en algunas reuniones, ACM invitó al BMW-Oracle y al Mascalzone -los dos equipos más críticos con la actual organización de la regata- como oyentes para tratar de que se implicaran en el proyecto y se pudiera poner fin al litigio que se sigue en el Tribunal Supremo de Nueva York.
Como resultado de esas consultas, las nuevas unidades tendrán 90 pies (27,4 metros) de eslora máxima, un calado en competición de 6,5 metros y 23 toneladas de desplazamiento, un parámetro este último definido a petición de los propios desafíos
inscritos.
La versión anterior de barcos, establecida para la 32 Copa del América, era conocida como Versión 5 y, según la organización, los nuevos AC90 suponen un cambio considerable respecto a las unidades que surcaron las aguas de Valencia durante la pasada edición.
Los barcos de la clase Copa América (ACC) fueron creados para la edición de 1992 y sus formas responden a una fórmula que hace que todos tengan características similares.
Aunque estas normas establecen unas restricciones, dan opciones para que la genialidad de los diseñadores defina su evolución y mayor rendimiento.
Así, la longitud del casco, la superficie vélica y el peso del barco constituyen una fórmula cuyo resultado no debe exceder los 24 metros y si alguno varía, deberá compensarse en los otros para que nunca se supere ese resultado.
Para la Versión 5 los barcos no podían sobrepasar los 25 metros de eslora y 3'5 de ancho, debían tener un calado máximo de 4,1 metros y un peso
de 24 toneladas, de los cuales 19.000 corresponden al bulbo de plomo al final de la quilla.
Además, la nueva clase de barcos establece un cambio en los integrantes de la tripulación, ya que de 17 que subían a bordo en los copa américa de la Versión 5 se pasa a 20 regatistas sobre la cubierta.
A partir de ahora, los desafíos ya pueden empezar los trabajos para la construcción de sus barcos aunque la disputa de la nueva edición todavía está en el aire.
La presencia de los tribunales ha ensombrecido la disputa de la 33 Copa del América y ha sembrado tantas dudas sobre la cita de 2009, que la organización ha planteado la posibilidad de retrasarla un año y muchos equipos todavía no se han inscrito.
Aunque la competición todavía está a la espera de que se conozca la resolución definitiva del Tribunal Superior de Nueva York, ya ha dado un nuevo paso para su celebración: la publicación de las reglas de diseño de los nuevos barcos.
Por Mónica Collado (EFE).
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