Fiambalá (Peru.com).- El traslado forzoso del Dakar a Latinoamérica no ha sido un obstáculo para que la Fundación Dakar Solidario siga adelante con su labor humanitaria, esta vez prestando ayuda a escuelas y hospitales de Argentina y Chile.
Este organismo solidario nació en 2004 gracias al empeño del cirujano barcelonés Xavier Mir y con Repsol YPF, el Hospital Vall d'Hebron y el Instituto Dexeus como patronos fundadores, a los que se unieron caras conocidas del mundo del motor como Joan 'Nani' Roma, Marc Coma, Dani Pedrosa, Stéphane Peterhansel, Jordi Arcarons o Alex Crivillé.
El buen hacer del doctor Mir permitió que 'Nani' Roma se recuperara a tiempo de una rotura del tendón de la muñeca, tras lo que se adjudicó el rally de 2005 a lomos de una KTM.
El piloto catalán decidió entonces cumplir una de las grandes ilusiones del cirujano, y lo inscribió como participante del rally en un coche de asistencia del equipo Repsol KTM.
"Pensé que está muy bien pasear por el Dakar pero debía hacer algo más. Los pilotos me contaron que los hospitales que habían visto cuando se lesionan en África estaban muy mal y decidimos hacer algo", explicó a Efe Xavier Mir.
Ese año consiguieron llevar unas dos toneladas de medicamentos a un hospital de Chinguetti, en Mauritania. En 2006 ya fueron a tres hospitales, en 2007 a siete y el año pasado, pese a la suspensión del rally por amenazas terroristas, fletaron un avión rumbo al continente africano para cumplir con su cometido.
Este año, con el rally recorriendo los paisajes de Argentina y Chile, el doctor Mir y su equipo no han cesado en su empeño de convertir una fiesta del deporte y la aventura como es el Dakar en una muestra de solidaridad.
"Aquí hemos vuelto a empezar. Este primer año sin casi infraestructura, y además varias de las multinacionales que nos ayudaban nos han dicho que están en época de crisis y no pueden ayudar tanto", resaltó el cirujano.
A estos imprevistos hay que añadirle el aumento del coste de transporte que supone enviar material a Latinoamérica, aunque esto no ha impedido que, con la ayuda de una persona que conoce el medio local, hayan realizado cuatro entregas, dos en Argentina y dos más en Chile.
"En América Latina hay necesidades, como también las hay en España. Hemos traído menos cosas pero más sofisticadas", explicó Mir, como lo demuestran las tres autoclaves, aparatos para esterilizar material médico valoradas en 7.000 euros cada una, que entregaron en Copiapó, al norte de Chile.
El día de la entrega, una gran expectación rodeaba el Hospital Regional de Copiapó, donde enfermeras y personal del centro médico no dejaban de fotografiarse con el doctor Mir, Jordi Arcarons o el ex piloto Jordi Duran y sus todoterreno con los distintivos del Dakar.
"Estamos muy agradecidos, no contábamos con esta donación. Nos parece muy bien porque refleja la cooperación social que el Dakar deja cuando pasa por las ciudades y países", dijo a Efe Anita Quiroga, directora del Servicio de Salud de Atacama después de que un camión del equipo Epsilon dejara el material.
En Santiago, pocos días antes, se dirigieron hasta el barrio El Canelo, en el barrio de San Bernardo, una zona deprimida de la capital chilena, para hacer entrega de material educativo en una escuela fundada por monjas.
"Les llevamos ordenadores con software educativo, libretas y lápices y 3.000 euros, porque les cortaron la subvención y con 600 euros al mes pueden aguantar la escuela", apuntó Mir.
Pese al poderoso vínculo que ha establecido la fundación con Argentina y Chile, el Dakar Solidario no se olvida de África, adonde volarán hacia la primavera para seguir aportando su granito de arena.