Lima (Peru.com).- El Perú y la ciudad de Lima, en particular, tienen enormes posibilidades de realizar los Juegos Panamericanos de 2015, afirmó el presidente del Instituto Peruano del Deporte (IPD), Arturo Woodman, quien dijo que si el país obtiene la sede se invertirían más de 40 millones de dólares en construir complejos deportivos.
A sus 78 años, este multifacético empresario y promotor deportivo no descansa en el desafío de lograr que Lima sea la sede de los Panamericanos, alternativa que se decidirá en octubre cuando se reúnan los representantes de los 42 países que votarán por alguna de las tres candidaturas: Toronto (Canadá), Bogotá (Colombia) y nuestra capital.
“Las fortalezas que presenta Lima es que aún no hemos organizado un panamericano, como sí se ha hecho en ciudades de Canadá y Colombia. Lima se encuentra a nivel del mar, presenta un crecimiento sostenido y existe la decisión del Estado de apoyar la organización de estos juegos deportivos.”
Ya se ha puesto a trabajar para conseguir los resultados esperados en el deporte peruano. “Con panamericanos o no, en dos semanas se iniciará la remodelación del estadio Nacional, que en menos de 14 meses de trabajo presentará una nueva fisonomía y mayores beneficios para el aficionado y los deportistas.”
Tendrá palcos en tres tribunas, se construirá un amplio techo que cubrirá las cuatro tribunas y se revestirá con aluminio todo el contorno exterior del estadio para configurar una visión moderna y futurista. Podrá albergar a más de 50 mil aficionados con las mejoras que se realizarán en las partes interna y externa. En la parte sur habrá un sótano con capacidad para 700 vehículos.
El coliseo
En los últimos meses, Woodman trabaja con profesionales y especialistas en infraestructura deportiva en el diseño del futurista coliseo que se construiría en la Videna, donde se desarrollaría la mayoría de las disciplinas deportivas.
“Si el Perú gana la sede, se invertirían más de 40 millones de dólares en construir complejos deportivos –como el coliseo en la Videna y el complejo de remo y canotaje que se levantaría en Chilca– y en mejorar o remodelar las otras sedes donde se realizarán las competencias de las 32 disciplinas deportivas.”
Solo en el coliseo se invertirían 10 millones de dólares, tendría una capacidad para 10 mil personas y se le equiparía con los últimos adelantos técnicos y acústicos. Después de los juegos, esta sede serviría para organizar conciertos o shows musicales. En la Videna también se construiría una nueva pista atlética de calentamiento, un gimnasio y se remodelaría el velódromo existente.
“Tener la sede significará cohesionar a las federaciones deportivas, que dejarán sus pugnas internas; los deportistas se esforzarán en conseguir buenos resultados y el país saldrá beneficiado.”
El Perú está preparado para organizar certámenes mundiales como se hizo con las cumbres del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC) y de América Latina, el Caribe y la Unión Europea (ALC-UE), o la Copa América o el Mundial Sub-17. “Solo es cuestión de decisión y trabajo en equipo para sacar las cosas adelante”, afirma la máxima autoridad del IPD.