“Otra vez el reino del espanto...”
El periodista y escritor Alvaro Vargas Llosa, hasta hace muy poco asesor de Alejandro Toledo y hoy en campaña por el voto en blanco, habló en exclusiva para WWW.PERU.COM. Aquí, sus explosivas declaraciones.
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Entrevista de Uri Ben-Schmuel
uri53@hotmail.com
Fotos: Silvia Galdos
Videos: Luis Endo

Una versión dice que hoy (domingo 29 de abril) en la mañana, en algún lugar de Barranco, tu esposa se ha reunido con una emisaria de Perú Posible para tratar de llegar a una reconciliación con Alejandro Toledo ¿Es eso correcto?
Ha habido una reunión con una chica que trabaja en Perú Posible, pero no tiene un cargo relevante. Es una persona que no quiere que la política interrumpa su amistad con mi mujer y entonces discretamente -aunque ahora veo que no tan discretamente-, se vieron dos minutos simplemente para que ella le transmitiera un saludo de cariño y amistad. Un gesto muy hermoso y valiente, y desde entonces esa chica no ha sufrido otra cosa que represalias. Toledo la ha llamado y la ha citado a su casa, y las personas que la rodean están increpándola y preguntándole qué tipo de conspiración es esa.  
Estamos volviendo otra vez a las viejas épocas.

¿No crees que esta atmósfera de intolerancia, que estás sufriendo en carne propia, de alguna manera fue alentada por la ayer oposición y hoy gobierno contra todo aquel que participó o simpatizó con el gobierno de Fujimori? ¿No crees que la búsqueda de justicia y de esclarecimiento se volvió en algún momento también una caza de brujas?
Quisiera separar las dos cosas, porque estamos en terreno delicado. Que la gente que delinquió o violó la Constitución durante la etapa anterior -que no es poca- pase por la Justicia y vaya a la cárcel me parece absolutamente necesario. Para eso hemos luchado. Lo que estamos viendo ahora no es eso, es una copia de los métodos que se supone que reprobamos y por los que se supone que estamos juzgando. Estamos viendo un gobierno de turbas, estamos viendo espionaje telefónico, amenazas de muerte, agresiones físicas y argumentaciones que evidencian que aprendieron muy bien de las campañas psicosociales que hacía Vladimiro Montesinos. La campaña psicosocial de esta semana ha consistido en convencer  a los peruanos de que aquí hay una conspiración de Jaime Bayly y Alvaro Vargas Llosa. Nadie se ha detenido en el fondo de lo que hemos dicho.

Hay quienes opinan que tienes una visión un poco idealista de la política, y que en realidad has estado actuando ingenuamente si pensabas que la política la hacen ángeles y no hombres...
Eso es cierto.

Y esto te ha llevado a una postura anarquista o nihilista ¿Realmente has sido tan ingenuo pese a no ser un jovencito sino alguien ya maduro?
Hay algo de cierto en que la política es muy sucia y uno quisiera que fuera menos, pero al final hay una realidad y una inercia que es más fuerte que uno. Pero no creo ser ingenuo porque aprendí del ‘90 muchas lecciones. La más importante de todas es que la política tiene unas reglas de juego. Tú no puedes jugar fútbol con las reglas del vóley o viceversa. En política es lo mismo y las reglas de juego no son de ángeles, como tú dices. Por eso yo no rompí antes (con Toledo y Perú Posible). Cuando la gente me pregunta por qué no dijiste esto antes, yo les respondo que precisamente por justo. Porque yo sé que la política implica que a veces te tienes que reunir con Alan García en Tolouse porque en ese momento él afirmaba que no iba a ser candidato y su porcentaje podía servir para ganar en primera vuelta. Eso, por ejemplo, es una concesión que entiendo y acepto. Yo tuve una enorme duda ética frente a Alejandro cuando salió el tema Zaraí (su supuesta hija no reconocida) y lo dije públicamente, lo que me generó problemas internos muy serios, pero estiré la lealtad y lo que tú has dicho, que la política no la hacen ángeles, la estiré todo lo que pude. Pero al final la acumulación me llevó a la convicción de que no es un problema de proporciones sino de principios. El más importante de ellos es que descubrí en Alejandro a un hombre que para llegar al poder está dispuesto a usar casi todos los métodos...

Pero esa es la historia de cualquier político...
En un escenario democrático no es tan grave, porque la justicia interviene, los medios de comunicación no se lo permiten, porque hay frenos. Por eso digo, van a llegar al poder los Alejandro Toledo y los Alan García  -porque no quiero que se piense por un minuto que prefiero que llegue al poder García en lugar de Toledo-; mi dilema es que no quiero que ninguno de los dos sea presidente. Debe haber frenos institucionales.

Entonces, admites que si el fútbol y la política tienen sus reglas, tú de alguna manera has roto las reglas, has pateado el tablero...
Me parece que hay un límite a esas reglas. Si las regla implica violar la regla más importante de todas, que es la ética y la legalidad, entonces al final esas reglas de juego no son tal respetables. A mí me parece que estamos bordeando un terreno antiético y yo no sé si estamos cien por ciento en el terreno de la legalidad cuando hay tres transferencias como las que se han denunciado ahora, de dineros de la movilización.

Desde las filas toledistas te han acusado de desleal, por haber revelado asuntos privados ¿Cómo reaccionas ante eso?
Mira, yo sabía antes de hablar que eso es lo que iba a ocurrir, pero no en esa magnitud. No pensé nunca que iban a salir las turbas, que el nivel de invectivas fuera tal y que estuviéramos espiados como ahora, nada de eso calculé porque yo seguía dándole el beneficio de la duda a Alejandro Toledo en cuanto a eso. Y aunque he sido calificado de traidor y desleal a Perú Posible, tengo la más absoluta convicción de que he sido leal a algo mucho más importante: los principios por los que Alejandro Toledo y yo estuvimos aquí en momentos particularmente difíciles, enfrentándonos a un mamut; éramos una hormiga contra un mamut. Y esos principios, si se desdicen después en la persona que los encarnó, esa es una deslealtad infinitamente más grave y de mayores consecuencias públicas que lo que ellos puedan considerar mi deslealtad al denunciarlo.

¿Cómo te sientes ante el hecho de que tu padre, Mario Vargas Llosa, se haya colocado en una orilla distinta a la tuya?
En realidad no es la primera vez que ocurre, aunque es la primera vez que sucede en público. Si la gente conociera un poco más nuestra relación, vería que es parte del ejercicio democrático diario de la familia tener discrepancias. Claro que el que ser desautorizado en público no ayuda mucho a mi causa. Pero yo lo respeto, porque él ha hecho lo mismo que yo, un acto de conciencia.

Quizá tu padre es más realista políticamente hablando que tú...
Realmente no tanto, porque lo que ha hecho es un acto de conciencia contra lo que uno hubiera previsto, porque por su conciencia salió a atacar a su hijo. Yo admiro eso.

Tú atribuiste días atrás la postura de tu padre al hecho que ve las cosas a la distancia ¿Crees que si hubiera estado acá, viendo los detalles finos, su reacción habría sido distinta?
Si yo digo eso estaría poniendo palabras en su boca que él podría desmentir el día de mañana. Sin embargo, debo decirte que en varias ocasiones en los últimos meses él me preguntaba cómo estaba mi relación con Alejandro, porque era consciente de las tensiones internas. Y yo le decía que muy bien y él no me creía demasiado, y me volvía a preguntar. Porque él sabía que había un distanciamiento emocional de parte mía hacia esa candidatura, él lo percibía. La diferencia estriba en que él no cree que eso deba tener una expresión pública ni deba influir en el resultado electoral. Pero haga lo que haga lo voy a respetar profundamente, porque él ha hecho lo mismo que yo, un acto de conciencia, a costa de la versión de su propio hijo.

Muchos se preguntan por qué viajaste con Toledo a Punta Cana de vacaciones  si sabías todo esto...
No fue Punta Cana, sino a La Romana, a una casa de campo. Por la misma razón que seguí defendiéndolo en público aunque tenía reservas morales dentro. Había que darle el beneficio de la duda a una persona por la cual uno ha luchado y en la que ha confiado. Pero al mismo tiempo le recuerdo a la gente que en varias ocasiones tuve discrepancias públicas con él y con lo que hacía su gente. La primera, antes del caso Zaraí, fue cuando se produjo un pacto  con Absalón Vásquez, personaje clave de la etapa anterior, para repartirse la conducción de la Mesa Directiva del Congreso. Luego, con el caso Zaraí, no pudieron ser más públicas las desavenencias, yo pedí que Alejandro se hiciera la prueba de ADN para confirmar o descartar la paternidad. Y la respuesta de Alejandro ante la denuncia de Zaraí no fue ni convincente ni seria. Le seguí dando el beneficio de la duda porque dijo que se haría la prueba después de la elección, aunque luego añadió que sólo si se lo ordena un juez, lo que no me gustó demasiado. Hoy pienso que no hay ninguna posibilidad de que se haga el ADN desde el poder, por lo menos no una prueba auténtica.

Si Toledo aceptara convertirse en el tutor de Zaraí, como se lo sugirió Bayly en esa reunión, ¿cambiarías tu decisión de alejarte o los puentes ya están rotos?
Yo no estoy seguro de que Zaraí  se muestre dispuesta a una fórmula de ese tipo, un poco “no soy tu padre, pero te mantengo”. Entiendo de que Alejandro demuestre cariño y un reconocimiento hacia ella. Lo aplaudiría en caso de que Zaraí lo aceptara, pero esto no es una negociación ni yo quiero forzar a Alejandro a nada.

El sábado en la noche fuiste atacado duramente en el programa de Bayly por dos funcionarios de Frecuencia Latina (Jimmy Arteaga y Fernando Viaña). Entre otras cosas deslizaron que tú le habías pedido a Viaña que preparara un plan de gobierno falso de Unidad Nacional...
Y me dijeron también maricón, criminal, Montesinos, me dijeron de todo. Con respecto a lo del plan de gobierno me reí mucho porque no podría darle a un incompetente una misión tan importante. Digo incompetente porque no sé si recordarás que en 1990, durante el debate entre Vargas Llosa y Fujimori, éste sacó una primera plana del diario que dirigía Viaña en la que había impreso por adelantado un titular que daba a Vargas Llosa como ganador del debate. Esa incompetencia nos costó varios puntos entonces y yo tendría que ser un muy pobre asesor para encargarle a él esa delicada misión. Lo que se vio la noche del sábado fueron a dos matones de Ivcher (propietario de Frecuencia Latina) tratando de asesinar moralmente a su propio periodista (Bayly). Esta gente en el poder, porque ambos (Toledo e Ivcher) estarían en el poder, me parece que augura lo peor.

¿Por qué no mencionaste en tu libro El reino del espanto la contribución de un millón de dólares de George Soros a la Marcha de los Cuatro Suyos y más bien diste la impresión que se financió con sumas pequeñas y esfuerzos colectivos?
Sin duda hubo esfuerzos pequeños y colectivos, un esfuerzo de abajo hacia arriba, desde gente de los comedores populares hasta microbuseros. Lo de Soros no lo mencioné porque la dictadura no había terminado cuando escribí ese libro y ciertos hechos debían ser preservados del dominio público. Y en ese momento tenía la convicción absoluta de que había sido un dinero bien administrado, aunque siempre me sentí un poco incómodo por el hecho de que no se me rindió cuentas de su uso, ya que yo avalé con mi presencia la entrega de Soros. Pero ahora veo que en las mismas fechas, dinero similar ha sido transferido a cuentas privadas...

¿Crees que los US$ 700,000 transferidos a cuentas privadas del sobrino de confianza de Toledo son parte de la donación de Soros?
Es una magnífica pregunta. Y cualquiera que tenga una mínima relación con Alejandro Toledo sabe que su sobrino “Coqui” maneja todo: caja chica, comunicaciones, seguridad... es su brazo derecho y tiene una casa en Charlotte (ciudad a uno de cuyos bancos fue transferido el dinero, según la denuncia de Bayly). Me parece importante que se aclare de dónde viene el dinero, porque entiendo que uno de los depósitos es anterior a la reunión con Soros, pero otro es posterior y las tres transferencias a Estados Unidos son posteriores a la Marcha de los Cuatro Suyos y estábamos en una época de movilizaciones, donde esas cantidades asociadas a Alejandro casi con seguridad tienen que ver con gente que abonó para las movilizaciones.

La campaña por el voto en blanco ha sido recibida de muy mal talante por la clase política, pero más favorablemente por la opinión pública. Por ejemplo, hasta el domingo al mediodía, el 53% de los cibernautas que opinaron sobre el tema en WWW.PERU.COM, estaban a favor de la propuesta, mientras que 44% se oponía y 2% no sabía...
Creo que la clase política no reaccionaría con tanto nerviosismo, poniéndose de acuerdo perro, pericote y gato, si no tuvieran el temor de que un sector grande de la opinión pública piensa igual que nosotros. Si no reaccionarían tan virulentamente. Creo son más optimistas que yo, porque no he pensado ni por un momento que alcanzaremos los dos tercios necesarios para anular las elecciones, aunque eso sería constitucional y está previsto en nuestro ordenamiento jurídico. Pero es casi imposible un desplazamiento de tantos millones de votos de Toledo y García hacia el voto en blanco. El objetivo de esta campaña, entonces, es tener en el Perú presidentes que respetan la ley. Porque si no la respetan, entonces desestabilizan al país.

Te contaré que un lector de WWW.PERU.COM, en reacción a una entrevista que le hice a Jaime Bayly, me envió un mail en el que opina que tu distanciamiento de Toledo es una estratagema  y que tu campaña por el voto en blanco en realidad busca quitarle votos a García...
Me alegro, porque la acusación mayor que se hace es la contraria, que estamos jugando para Alan García. En realidad la situación es tan fluida que no sabemos qué va a ocurrir. Si Toledo o García llegan al poder con una llamada de atención ciudadana muy fuerte a través de un porcentaje respetable de votos en blanco o viciados, estarán obligados a tratar de ser mejores presidentes, porque desde el primer día tendrán que actuar correctamente para tratar de lograr la confianza de la gente.

¿No generará una inestabilidad que puede ahuyentar a los inversionistas el tener un presidente que no gozaría de la confianza de dos tercios del electorado, si se suman los probables votos en blanco y aquellos que irán para el candidato perdedor?
Admito que será un escenario difícil, pero no es el fin del mundo respetar la Constitución. El voto en blanco es una opción para que la sociedad civil tenga un protagonismo. Es una salida moral.

¿No será, se preguntan algunos, que Alvaro Vargas Llosa está pavimentando con esta campaña su camino a la presidencia en el 2006?
Hay gente que cree eso, también Alejandro lo cree, pero lo he dicho varias veces que terminada esta campaña por el voto en blanco, me voy a retirar de la vida política por años.

Resulta irónico que una década después haya otro Vargas Llosa un poco desencantado de la política.  Primero el padre, luego el hijo, casi ya una tradición familiar...
Es cierto sólo hasta determinado punto, porque ahora estoy entusiasmado por el tercer candidato, estoy activo defendiendo mis ideas. La política es sórdida, es sucia, tienes reglas de juego que no puedes violar y yo me metí sabiéndolo perfectamente. Las cosas que decían de mí en la época de Montesinos los canales, que antes y ahora me dicen traidor por razones distintas, no han hecho de mí un ingenuo. Pero si le dejamos la política  a este tipo de políticos nos perjudicamos todos.

¿Te vas a quedar en el Perú?
Sí. Haré quizá viajes alimenticios al exterior, conferencias, artículos...

Y una novela, seguramente...
No, una novela no. Prefiero no hacerla porque creo que esta historia todavía no ha terminado.