“Caí en la telaraña de Fujimori y Montesinos”
Federico Salas
Entrevistado por Michael A. Zárate

V I D E O S
1. ¿De qué tratará el libro que ha terminado de escribir? 9. ¿Fujimori conocía los delitos de su ex asesor?
2. ¿La tercera elección de Fujimori fue constitucional? 10. ¿El ex presidente le tenía miedo a Montesinos?
3. ¿Se arrepiente de haber declarado ante la Comisión Waisman? 11. ¿Fujimori le confesó haber sido amenazado de muerte por Montesinos?
4. ¿Qué demanda en estos momentos? 12. ¿El ex mandatario renunció para evitar un golpe de estado?
5. ¿Cuál ha sido la actitud de la gente hacia usted en la calle? 13. ¿Le preguntó a Fujimori si el operativo que realizó fue para capturar a Montesinos?
6. ¿Usted declaró lo que sabía por temor a salir en un video? 14. ¿Se siente utilizado por Fujimori?
7. ¿Quién conducía al país, Fujimori o Montesinos? 15. ¿Le pediría disculpas al pueblo peruano?
8. ¿Qué sucede cuando se decide sacar a Montesinos?  

La tranquilidad de su hogar no nos ayuda a reproducir la situación que experimenta el último primer ministro del gobierno de Fujimori. Rodeado de papeles, una computadora y una familia, el “hombre del caballo” aguarda la publicación de un libro que cuente los últimos pataleos de un régimen desahuciado. Los recuerdos vuelven a su cabeza, la rabia contra el ex mandatario no cesa, la sombra de Montesinos se ha ido. Federico Salas nos abre la puerta...

Señor Salas, ¿qué ha sido de su vida?
Al término de mi mandato fui invitado por una editorial extranjera para contar los 110 días que estuve como primer ministro. He venido trabajando el texto y lo acabo de concluir la semana pasada. La editorial determinará si lo publica o no, pero creo que vamos a tener un documento valioso de la historia del país. La idea es publicarlo antes de las elecciones.

¿Cuál es su intención?
Mostrar cómo funcionaba el interior del gobierno de Fujimori. Cuál era la relación entre él y el señor Montesinos, las Fuerzas Armadas, los ministros, el Congreso. Cuáles eran las fuerzas que en una u otra manera contribuyeron a este descalabro.

¿Se sigue considerando un político de oposición?
Yo diría que soy un político peruano descentralista. Tal vez he conocido prematuramente el poder sin estar preparado y esto ha permitido que me vea entrampado en una telaraña de la cual me es difícil salir. Yo era alcalde de la provincia más pobre del país (Huancavelica), y tenía dos opciones: o ser un administrador de miserias o aceptar la propuesta de trabajar para el gobierno de turno.

Pero fue un costo muy elevado para usted...
El costo fue que no pude prever que había tanta basura debajo de la alfombra. En el gobierno habían hechos irregulares con la institucionalidad democrática, pero fui preciso en las exigencias de cambiar el status quo del régimen.

¿La tercera elección de Fujimori fue legal, constitucional?
La elección de Fujimori no era constitucional, pero no podíamos seguir llorando sobre mojado. Ya estaba el escenario marcado y había dos caminos: o administrador de miserias o trabajar por el país.

No lo entiendo, yo tengo un presidente que accede al poder sin reglas claras, ¿por qué estoy obligado a trabajar con él? ¿No deberíamos aprender a reclamar hasta el final?
Yo no soy tan principista, creo más en las necesidades del pueblo. Cuando hay niños que mueren por falta de atención médica no prima el poder, lo que prima es aliviar esa situación. Soy un luchador social, nadie va a Huancavelica por voluntad propia, dejando comodidades en la capital. No juzgo al político de turno, lo que hago es poner todo de mi parte para que la situación cambie.

Pero la única forma de cambiar era sacando a ese gobierno, ése ha sido el cambio...
Pero cuando asumo el cargo no olfateé esa basura. Yo, más que político, soy un hombre social. Si el señor (Alejandro) Toledo me hubiese pedido trabajar con él, también lo habría aceptado.

SUS ACUSACIONES

Irónicamente, la acusación que le formula el Congreso nace por declaraciones suyas ¿No se arrepiente de haber mencionado lo que dijo a la Comisión Waisman?
Las declaraciones las hice de voluntad propia, sin abogado. Las dije porque había participado de una serie de hechos que para mí resultaban criticables. Consideré que era mi deber declarar una corrupción de funcionarios, que había sido víctima de chuponeo (interceptación telefónica) en mis conversaciones, que hubo un intento de golpe militar.

¿Se considera un perseguido político?
No, me considero una persona víctima de una serie de hechos ilegales, de procedimientos inadecuados y sobre todo víctima de muchos adversarios políticos, quienes han visto la mejor oportunidad de desacreditarme.

¿Volvería a mencionar lo que dijo?
Lo volvería a hacer en otra forma. Fui demasiado descriptivo, demasiado honesto, quise que la población conociera exactamente los hechos. Tal vez si retrocediera al pasado hubiese dicho “a mí se me pretendió coimear, pero no acepté”. Habría dado un mensaje que hiciera que la población se pusiera de mi lado. Fui demasiado honesto.

El Congreso no lo va a dejar ir...
No creo que el Congreso vaya a liberarme de una responsabilidad. La gente que estaba con Montesinos sabe que la saqué, sabe que intervine ante el presidente (Fujimori) para evitar que la corrupción del video Montesinos-Kouri se pasara por alto. Al otro lado están mis opositores políticos, quienes quieren ver a un adversario destruido. No tengo de quién agarrarme en el Congreso, nadie me va a defender.

¿Se considera una persona sin responsabilidad en los sucesos del tercer gobierno de Fujimori?
Al contrario, me considero una persona que hizo que las cosas sucedan como llegan a suceder. La posición de Montesinos era superar este hecho de corrupción utilizando a periodistas, al Congreso, a todo el poder político que tenía. Quien se opone a esa vía soy yo, mi posición ha sido gravitante. De no haber tenido esa posición a lo mejor (Montesinos) continuaría en el poder.

O sea que demanda un agradecimiento...
Lo que demando es tener un debido proceso, que me escuchen sin sesgos.

¿Ha tenido la oportunidad de salir a la calle? ¿Qué actitud observa en la gente?
Mucha gente se me acerca y me dice que continúe en mi verdad. Hay quienes me escriben y me expresan su aprecio por mis declaraciones, entienden que han sido sesgadas y me dicen que tenga cordura, paciencia y fortaleza. No he tenido reacciones adversas.

¿Federico Salas declaró todo por temor a salir en un video?
Cuando yo declaro no habían videos. No quería que nadie, por ninguna circunstancia, me chantajee. No permito que nadie controle mis decisiones. Tratar de minimizar la valentía de una declaración porque hubiese un video de por medio es tonto.

LAS ENTRAÑAS DEL RÉGIMEN

¿Usted dirá en su libro quiénes apoyaban a Montesinos en el Congreso?
Lo que voy a decir son mayormente diálogos, qué hablaba yo con el presidente, con los ministros, con las Fuerzas Armadas, con Montesinos, con la prensa. Felizmente tengo una memoria muy prodigiosa. No pretendo dar opinión, sino que a través de los diálogos el lector juzgue quién actuaba a favor de quién.

¿Quién conducía al país, Montesinos o Fujimori?
Era una simbiosis, un poder siamés. Fujimori no sólo era la foto, había un poder oculto. El presidente se da cuenta que había dejado ir lejos a su asesor demasiado tarde. Soy la primera persona a la que el presidente llama luego del video Montesinos–Kouri y me quedo encerrado seis horas con él. Conversamos mucho y el presidente toma verdadera conciencia de que había un poder que no manejaba. Esto no lo exime al presidente de responsabilidad porque pudo haberlo prevenido.

¿Antes del video Montesinos-Kouri tuvo la oportunidad ver el poder del ex asesor?
Había empezado a conocerlo porque él me hace invitaciones de corte social y veo que varias personas le tenían pleitesía y un gran respeto. Tenía capacidad de convocatoria con el presidente del Jurado Nacional de Elecciones, con los medios de comunicación, pero a la vez tenía un respeto muy grande por el presidente. Uno no podía vivir sin el otro.

¿Usted diría que el señor Fujimori no conocía los delitos de su ex asesor?
Ya no quiero pecar de ingenuo.

No peque de nada, sea sincero...
No creo que el presidente haya estado ajeno a esas cosas, pero pienso que no lo quería mirar, es decir “tú me sirves para sostener el poder y no miro lo que logras ni juzgo cómo lo haces”.

El ex presidente no sólo le tenía mucho respeto a Montesinos, me atrevería a decir que le tenía miedo...
El presidente tenía sus rasgos paranoicos en relación a un posible golpe de estado, a la pérdida del poder. El presidente tenía temores hacia su propia vida.

Además de amenazarlo con un golpe, ¿Montesinos amenazó al presidente con matarlo?
Estoy seguro que sí, lo hizo conmigo también. Noté al presidente muy preocupado en dos o tres oportunidades, después de una conversación con Montesinos por el teléfono.

¿El presidente le contó que Montesinos lo amenazó de muerte?
Sí, en una oportunidad.

¿Con la vida?
Con la vida y con el golpe de estado.

¿El presidente le dijo “me va a matar”?
No vamos a hablar sus palabras, pero me dijo que había sido amenazado y me supo expresar sus temores en dos circunstancias más. Supo manifestarme que temía por su vida y lo más probable es que si hacía tal o cual cosa, o si iba a tal o cual sitio él podía ser asesinado.

¿Qué medidas tomaba el presidente para no ser asesinado?
Estamos hablando de un escenario en el cual Montesinos no encontró el respaldo que hubiese deseado tener. Si hubiese encontrado respaldo en las Fuerzas Armadas y otros personajes, sabe Dios en qué circunstancias estaría el Perú ahora.

¿Quién no le dio ese respaldo?
Las personas que él pensaba que podía manipular, entre ellos militares y algunos civiles, quienes le aconsejaron que eso no era lo adecuado.
 

Hablamos de los tres comandantes generales de las armas castrenses...
Podríamos suponer. No he participado de esas conversaciones ni reuniones por lo que no puedo acreditarlos. Pero estoy seguro de que hubo un intento de convencerlos para que hicieran actos de esa naturaleza, pero ellos saben por qué no prosperó.

¿Qué planteó el presidente para evitar un golpe de estado?
Creo que la renuncia del presidente tiene mucho que ver con eso.

Es decir, el presidente renuncia para evitar un golpe de estado...
Entre otras cosas, no me puedo poner en la mente del presidente, pero sí creo firmemente que frente a la imposibilidad de sacar a Montesinos, quien estaba acuartelado en el SIN, el presidente juzgó conveniente adelantar el término de su mandato. Era una presión para que Montesinos dejara el cargo.

Fujimori hace un operativo circense para “capturar a Montesinos”, ¿cómo se sentía en ese momento?
Me sentía muy mal.

¿Usted sabía que no estaba buscando a Montesinos?
No sabía las cosas que hacía. Lo veía por televisión y me daba vergüenza ajena. Ya le había comunicado al presidente que me retiraba del gobierno, pero no lo quería hacer en esos días para no causar una crisis mayor. Pienso que él (Fujimori) estaba buscando pruebas que pudieran involucrarlo.

¿Nunca le preguntó por qué hacía estos operativos?
Sí, y él me contestó que estaba buscando a Montesinos, pero obviamente pensaba que estaba buscando las pruebas que lo incriminaban.

¿Y por qué no renunciar? Usted estaba trabajando con un presidente que más allá de buscar a un delincuente buscaba salvarse a sí mismo ¿No se dio cuenta del problema que era estar atado a un gobierno así?
Yo ya había planteado mi salida y lo único que no quería era causar una crisis mayor en el país. Ya le he dicho que yo no soy tan principista como otros hubiesen querido que fuera. Cuando uno está en la inercia de esta naturaleza, no quiere huir, no quiere ser un ratón que salga primero del barco, uno se siente capitán.

Entonces ¿diría que Francisco Tudela (renunciante primer vicepresidente) fue un ratón que evadió su responsabilidad?
No quiero opinar sobre otras personas, él tiene sus propios juicios y sabe porque hizo lo que hizo. No lo quiero juzgar.

¿Qué opinión tiene ahora del ex presidente Fujimori?
Te mencioné que había caído en una telaraña de la cual me está siendo difícil salir. Obviamente la telaraña fue tendida en parte por Montesinos y Fujimori. Ahora es cuando soy conciente de que fui absolutamente utilizado por Fujimori.

¿En qué sentido utilizado?
Fui utilizado, no se me advirtió lo que había. Fui utilizado porque mi imagen no era mala, era buena.

Era presidenciable...
Ellos quisieron utilizar mi imagen para salvar las suyas. Luego, cuando le digo al presidente que me voy a retirar a fines de noviembre, me vuelve a utilizar porque se va antes que yo. Me llama desde Japón para encima decirme que no diga nada a la ciudadanía.

¿Qué castigo debe merecer Fujimori?
Ya lo tiene, está viviéndolo con el juicio que se está formando la opinión pública y la historia. Me imagino que con el tiempo se tendrán que aclarar muchas cosas. En el juicio político creo que ya está sufriendo el castigo, y en el juicio técnico legal habrá que esperar las pruebas.

¿Si alguien quiere ser un luchador social en el Perú está perdido?
Por el momento.

¿El 2006 suena por su cabeza?
No sé si como pensador social o como político. No sé si seré la persona adecuada para ser candidato, pero creo que el Perú debe tener una doctrina por encima de ambiciones personales, entre ellas las mías.

Si Toledo o Lourdes Flores gana las elecciones, ¿usted aceptaría trabajar con ellos?
En los próximos dos años no voy a aceptar ningún cargo político, provenga de dónde provenga, porque significaría seguir siendo inmaduro.

¿Por quién votará Federico Salas?
Por ninguno de los dos extremos. La crisis política peruana ha sido responsabilidad del fujimorismo y de la oposición.

Es decir, no votaría ni por Toledo ni por Lourdes...
No, te estás equivocando. En un lado está Toledo y en el otro los fujimoristas.

¿No sólo Boloña es fuijimorista?
Hay muchos más.

¿Teme por su vida en estos momentos?
Fui amenazado después de declarar ante la Comisión Waisman, pero después de todo lo que se conoce yo soy “chancay de a veinte”. La verdad es que no tengo temor absoluto, salgo a pasear con mi hija en bicicleta por el parque. Ese temor desapareció.

¿La imagen de Vladimiro ya no ronda su cabeza?
No, estoy tratando de que eso sea una página pasada.

Si tuviera que dirigirse al pueblo peruano, ¿le pediría disculpas?
No he cometido ningún delito. A quién le pido disculpas es a mí mismo por haber sido tan bruto de haberle aceptado el puesto a Fujimori.

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