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¿Cuál
es su balance del trabajo de la ONPE en la
primera vuelta?
Asumir
ONPE en circunstancias políticas tan
particulares, en una institución tan
carente de confianza, luego de un proceso
electoral irregular, era una tarea sumamente
complicada. Lo primero que tuvimos que hacer
fue reorganizar la institución y en medio
de un proceso electoral, para lo cual hubo
que tomar medidas de emergencia. Con ello
logramos hacer elecciones limpias,
transparentes y confiables. Encontramos una
ONPE con cinco por ciento de confianza según
los sondeos de opinión y hoy, de acuerdo a
esos mismos sondeos, somos el organismo público
más confiable.
¿Qué
deficiencias detectaron en la primera vuelta
que deberán subsanarse en la segunda?
Una de las conclusiones es estrechar los
vínculos con los distintos actores
electorales. Tenemos una buena relación con
el Jurado Nacional de Elecciones (JNE), con
cuyo presidente me reúno todos los martes.
Pero esto no tuvo su correlato en toda la
extensión del organismo electoral
descentralizado y eso hizo que removamos,
por ejemplo, a siete jefes, uno de ellos el
de Lima-Centro. Asimismo, desde el día
siguiente de las elecciones estrechamos las
relaciones con los personeros de los
partidos políticos, con quienes trabajamos
todos los procedimientos, tanto legales como
prácticos. A partir del lunes próximo les
daremos aquí en la ONPE oficinas totalmente
equipadas para facilitar su trabajo. Otro
aspecto muy importante es el informático,
que quizá es el que públicamente generó más
dudas. Lo que hemos hecho es cambiar la
empresa con la que trabajábamos. La nueva
empresa se llama Top Level, la cual está
también en estrecho contacto con los
partidos. Igualmente, vamos a fortalecer la
capacitación de miembros de mesa, incluso
por Internet.
Uno
de los puntos débiles del trabajo de la
ONPE, dicen algunos, es justamente éste de
la capacitación. Incluso el presidente del
JNE, al anunciar que este lunes no será
posible aún dar los resultados electorales
al cien por ciento, mencionó que parte de
la demora se debe a impugnaciones por mal
llenado de las actas. También se criticó,
por parte de algunos analistas, que usted
apareciera en spots como si fuera un
candidato más en lugar de dedicar ese
tiempo a instruir al público y a los
miembros de mesa...
Eso
fue al inicio y tiene su explicación. No
era mi interés salir en pantalla, porque
antes de ser jefe de la ONPE tenía en los
medios más cobertura de la que hubiera
querido. La razón primordial fue que
hicimos un estudio según el cual el grueso
de la población desconocía los cambios
efectuados en la ONPE y era necesario
distinguir claramente entre la vieja y la
nueva ONPE. El spot duró ocho días y fue
colocado en la franja electoral. Después,
hicimos ocho spots distintos sobre temas
específicos. Además, una cosa es educación
electoral para los votantes, a través de
propaganda en televisión y otros medios, y
otra es la capacitación a los miembros de
mesa. Estamos hablando de más de medio millón
de personas. No se trata entonces únicamente
de la capacitación que pueda brindar la
ONPE a tan grande cantidad de ciudadanos
sino de la voluntad de éstos de acudir a
las clases y charlas. Los que no acuden,
terminan realizando mal su labor y eso no es
ya responsabilidad únicamente de la ONPE
sino también de los ciudadanos.
Han
transcurrido ya 33 días desde los comicios
y aún no se tiene el resultado final ¿Había
previsto esa demora?
Sí.
Yo lo dije, y está grabado, que vamos a
entregar rápidamente los resultados hasta
el 98 por ciento y ahí va a empezar el “goteo”.
Los Jurados Electorales Especiales han
tenido que resolver impugnaciones sobre 24
mil actas, cada una de las cuales requiere
de una resolución de los tres miembros de
dicho jurado. Eso ya no es responsabilidad
nuestra.
¿El
presupuesto de poco más de 80 millones de
soles que les ha asignado esta semana el
Ministerio de Economía es suficiente para
la segunda vuelta?
Sí,
es suficiente. Pero el problema principal a
veces no es el dinero sino el tiempo.
¿En
qué etapa del cronograma se encuentra ahora?
Gracias
a una resolución del JNE que nos autorizó
a iniciar el proceso sin esperar los
resultados oficiales al 100 por ciento, ya
hemos terminado de imprimir las cédulas de
votación, más de 15 millones de ellas.
Ahora estamos imprimiendo las actas-padrón
y efectuando además las pruebas del
software para la segunda vuelta. También
estamos dando cursillos a los capacitadores
y desarrollando los planes con los grupos de
observación. En la parte administrativa
propiamente dicha estamos terminando los
contratos con 63 distintos proveedores. Y en
los próximo días iniciaremos a través de
los medios de comunicación la campaña de
educación electoral.
¿Por
qué eligió para la segunda vuelta la fecha
del 3 de junio, coincidente con el partido
entre las selecciones de Perú y Ecuador? ¿No
le gusta el fútbol?
Me
gusta mucho, soy dirigente de Alianza Lima y
a mucha honra. Cada vez que puedo voy al
estadio, es el único espacio que me doy
fuera del trabajo. Lo que ocurre es que la
fecha la pusimos en función de un
cronograma en abstracto. Nosotros suponíamos
que alrededor del 4 de mayo el Jurado iba a
dar el resultado final de la primera vuelta
y eso nos daba 30 días.
¿Permanece
esa fecha, entonces?
Hasta
ahora sí.
¿A
partir de cuándo comienza a crearles
problema la fecha del 3 de junio, si no hay
proclamación oficial de resultados y
convocatoria?
A
partir del 15 de mayo ya no empieza a crear
problemas.
Ya
está en problemas entonces, porque el
presidente del JNE dijo que los resultados
no van a estar para el lunes, que ya es
14...
Espero
que estén el martes, pero también depende
de los partidos. No se puede impugnar por un
lado y por otro exigir una fecha.
La
FIFA debe decidir en unos días si se cambia
la fecha del partido ¿pero y si ésta se
mantiene?
Eso
puede ser un problema, pero no en términos
legales sino en la necesidad de separar dos
eventos de interés y masivos. El país
necesita concentrarse en las elecciones, que
es lo que finalmente va a decidir nuestras
vidas. Lo ideal es que el partido se realice
después, el 4 de junio. Si se pone como
fecha el sábado 2, va a ser complicado.
Podría
aumentar el ausentismo electoral y de
miembros de mesa al día siguiente a causa
de las probables celebraciones...
Es
probable. O que les impidan votar porque no
se puede acudir al sufragio en estado etílico.
(Risas). Lo ideal es mantener el 3 como
fecha de las elecciones y el 4 como fecha
del partido.
¿A
qué hora del domingo 3 de junio estarán
los primeros resultados?
Igual
que en la primera vuelta, a las 10 de la
noche. Si los damos en el mismo porcentaje
que en esa ocasión, estimamos que van a ser
resultados inamovibles, porque será una
suerte de conteo rápido.
¿Qué
opina del tercer candidato, como lo han
llamado, el voto en blanco o viciado, que
está llegando a un 35 por ciento, el más
alto desde las elecciones de 1980?
Esto
ya es una opinión estrictamente personal,
porque ONPE no puede ni debe tener opinión
sobre este punto. El año pasado el voto
nulo y blanco fue de 32 por ciento, ahora ha
aumentado un poco en términos de intención,
pero habría que ver cómo evoluciona en las
próximas semanas. Supongo que los
candidatos harán campañas de persuasión
para reducir esa tendencia.
¿Cree
que se pueda llegar a los dos tercios de
votos nulos y blancos?
Tengo
la impresión de que eso va a quedar en un
terreno hipotético y de política ficción,
sin restarle la importancia que pueda tener.
Los ciudadanos pueden ejercitar cualquiera
de sus derechos constitucionales, vota por
un candidato o votar en blanco.
Hay
quienes dicen que si se llegara al
porcentaje requerido por ley, todo el
proceso, incluso el de elección de
congresistas, debería llevarse a cabo de
nuevo...
Tengo
al respecto una interpretación particular,
a título personal, enfatizo, y sin que esto
comprometa a la ONPE. La segunda vuelta, que
es una importación francesa, tiene
determinados principios que se traducen en
leyes específicas. El resultado de la
primera vuelta dejó dos finalistas. En el
hipotético caso de que los votos en blanco
y nulos alcanzaran en la segunda vuelta los
dos tercios, el nuevo proceso electoral
debería, de todas maneras, llevarse a cabo
entre esos dos candidatos que participaron
en la segunda vuelta. En el fútbol, si dos
equipos llegan a una final y el partido
termina a cero, los equipos no quedan
descalificados, se extiende el juego hasta
que uno de los dos gana. A nadie se le
ocurre pedir que se regrese a las
eliminatorias. Así son la democracia y el fútbol,
pues.
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