“El voto en blanco le pisa los talones a Toledo”
El “tercer candidato” está a un punto y medio del aspirante presidencial de Perú Posible, Alejandro Toledo, revela en entrevista exclusiva para WWW.PERU.COM, el Director de la encuestadora CPI, Manuel Saavedra, quien estima que el debate de este sábado será crucial. “Hay un margen considerable de quienes respaldan el voto en blanco que podría migrar hacia Toledo o García. Esa migración podría ser después del debate”, dijo Saavedra.

Entrevista de Uri Ben-Schmuel
uri53@hotmail.com
Fotos: Silvia Galdos
Videos: Luis Endo

¿Cuáles son los resultados de la última encuesta de CPI a nivel nacional?
La encuesta que hemos realizado a nivel nacional el último fin de semana muestra tendencias similares a las captadas por otras empresas. Alejandro Toledo registra poco más de 34% y Alan García 23 por ciento. Si llevamos esa intención de voto a votos válidamente emitidos, estamos hablando de 60% para Toledo y 40% para García.

¿Y el así llamado “tercer candidato”, el voto blanco y nulo?
A nivel nacional prácticamente le pisa los talones a Toledo, a un punto y medio, y obviamente muy por encima de García.

En Lima, en otras encuestas, el “tercer candidato” está por encima de Toledo, incluso por varios puntos ¿También en la encuesta de CPI?
También. Y eso preocupa a los candidatos, porque han visto que no es una sola encuesta la que muestra esta tendencia, sino que en ella coinciden prácticamente todas las empresas dedicadas a hacer sondeos. Creo que eso explica también el gesto de García de solicitar una reunión con Toledo para analizar el fenómeno.

¿La mayoría de los encuestados ya ha decidido su voto o éste puede migrar hacia otro candidato?
Hay un voto “duro” de cerca de 90 por ciento tanto para Toledo como para García. Eso significa que hay un 10 por ciento de electores que podría cambiar su voto de aquí hasta las elecciones.

¿Y los partidarios del voto en blanco son consistentes también?
De acuerdo a nuestra encuesta, un 70% de los que votarán por el  “tercer candidato” manifiestan que no cambiarán de posición. En consecuencia, hay un margen considerable de votantes que puede migrar hacia Toledo o García. Y esa potencial migración, creo, tendrá lugar después del debate entre ambos candidatos este sábado.

¿Hay una distribución homogénea, geográficamente y socialmente hablando, del voto en blanco, o se concentra en diversas zonas?
Es mucho más fuerte en Lima y en la sierra-centro, donde Lourdes Flores obtuvo una  votación importante. A nivel de mujeres también hay un índice mucho mayor en favor del voto en blanco.

¿Los que votaron por Lourdes Flores están ahora mayoritariamente a favor del “tercer candidato”?
Sí. Prácticamente un 70% de quienes votaron por Lourdes Flores en la primera vuelta manifiestan ahora que votarán en blanco.

Dada las tendencias, ¿cree posible que se llegue al escenario planteado por Álvaro Vargas Llosa y Jaime Bayly de dos tercios de votos nulos para convocar a un nuevo proceso electoral?
No, eso es totalmente imposible. Dicho sea de paso, CPI hizo el primer sondeo post primera vuelta y encontramos que, en Lima, el 23% decía que iba a votar en blanco o viciado en la segunda vuelta.

¿O sea que Vargas Llosa y Bayly se subieron a la ola?
Se subieron a la ola, pero también fortalecieron esa corriente. Pienso que de no ser por ellos, el voto en blanco se hubiera ido incrementando más pausadamente y ahora lo que habría sería un número mayor de indecisos. 

¿Tiene precedentes en el Perú este porcentaje tan alto de votos en blanco?
No tiene precedentes. Hemos cubierto todos los procesos electorales desde la Asamblea Constituyente de 1979 y nunca se ha producido una situación similar. Tampoco, que yo sepa, ha ocurrido algo parecido a nivel continental.

¿Por qué en su opinión ocurre este fenómeno sin precedentes?
Básicamente, porque tanto Toledo como García afrontan un problema de credibilidad ante el electorado. En el caso de Toledo por problemas personales y en el de García por los resultados de su gestión anterior.

García parece confiado en que podrá remontar en las encuestas presentándose como víctima de una supuesta “guerra sucia” de Toledo...
Creo que Toledo ha equivocado su estrategia y más equivocado aún está Olivera. La campaña de Olivera en contra de García es mucho más agresiva que la de Toledo. Ciertamente, es válido recordarle al elector los resultados de la gestión de García, pero no debió llegarse a los extremos que estamos viendo. Eso puede ser un búmeran que en cierta medida beneficiaría a García. Olivera puede convertirse por segunda vez en el gran aliado de García.

¿Por segunda vez?
Sí, en la primera vuelta se convirtió en el principal aliado de García al no retirarse de la contienda. Y ahora, en la segunda vuelta, otra vez podría beneficiar al candidato aprista con la campaña que maneja en este momento. Eso muestra que Olivera no ha aprendido nada de la primera vuelta.

Si usted fuera asesor de imagen o los candidatos le pidieran un consejo, ¿qué les diría?
A Toledo le diría que debería dejar de lado la campaña agresiva que está manejando. Y a García que trata de restituir un nivel de confianza en el electorado, que es un poco más difícil.

¿Cuál de los dos está más peligrosamente cerca de su “techo” electoral?
Toledo permanece prácticamente estable. No baje pero tampoco sube. En el caso de García, la corriente del voto en blanco ha bloqueado su ascenso. De tal manera que ambos candidatos han llegado a su techo.

¿Podría ocurrir que el “tercer candidato” obtenga el primer lugar con, digamos, un 37 ó 38 por ciento de los votos, y que el ganador formal, en la práctica, cuente únicamente con un tercio del apoyo ciudadano?
No descarto que el ganador de estas elecciones pudiera ser el “tercer candidato”. Pero creo que el debate va a jugar un papel muy importante. Hay en este momento un 20 por ciento de ciudadanos que podría cambiar su voto, si se suman los indecisos “puros” y aquellos que, habiendo ya tomado partido por uno o por otro candidato, no obstante manifiestan que podrían cambiar de opinión. Ese 20 por ciento es muy importante a los efectos del debate. Podría darle a Toledo o a García tres o cuatro puntos, y eso es crucial. Salvo un cataclismo político, una denuncia muy seria, este sábado quedará sellada la suerte de ambos candidatos.

¿Se anima a pronosticar un ganador?
No. Pero sí diría que el electorado está ávido de conocer los planes de gobierno, y por lo tanto obtendrá más réditos del debate aquel candidato que muestre solidez en sus planteamientos, no el que hable más bonito.