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Elecciones Presidenciales

EL AUTOGOLPE (1992-1995)

La pugna de poderes era evidente. Fujimori invita a Palacio a un grupo de parlamentarios y deja de lado al presidente del Senado, Felipe Osterling, lo cual era un desaire.

El 15 de febrero de 1992 una mujer que había hace 24 horas encabezado una marcha por la paz contra la violencia de Sendero Luminoso caía bárbaramente asesinada en una polvorienta calle de Villa El Salvador: María Elena Moyano. Luego de abalearla uno de los terroristas le arroja una carga de dinamita que la hizo volar en pedazos. Al momento de morir tenía 33 años y era madre de dos niños.

A las 10 y 30 de la noche del domingo 5 de abril de 1992 se interrumpen los programas de televisión y Fujimori anuncia al país que ha tomado la decisión de disolver el Congreso, el Poder Judicial, el Consejo de la Magistratura y el Ministerio Fiscal, sorprendiendo a los peruanos y a su propio primer ministro Alfonso de los Heros. Era el autogolpe.

Los tanques de la División Blindada rápidamente se emplazan a lugares estratégicos de la ciudad. Se clausura el Congreso, el Palacio de Justicia, la Contraloría General de la República y se ordenaba el arresto domiciliario de los presidentes de ambas cámaras, Felipe Osterling y Roberto Ramírez del Villar, y la persecución de los dirigentes apristas, principalmente la del ex mandatario Alan García, cuya casa era allanada.

Fujimori anuncia un “gobierno de emergencia y reconstrucción nacional”. Lo inaudito es que gran parte del país aprueba el golpe: por lo menos un 70 por ciento, según las encuestas. La gente estaba cansada de los políticos y de un Poder Judicial desacreditado. Todos los partidos condenaron el golpe, menos Cambio 90, el partido del presidente.

A nivel internacional, el autogolpe encuentra una oposición que se tradujo en presiones para la democratización del país, aplicada con la convocatoria a un Congreso Constituyente Democrático que elaboró la actual Constitución de 1993.

El 16 de julio de 1992, a las 9 y 15 de la noche, un coche-bomba con 500 kilos de dinamita y anfo estalla en la calle Tarata, en pleno centro del distrito de Miraflores. Veinticinco personas fallecen y cerca de 200 quedan heridas. Los daños materiales son cuantiosos. Los constantes apagones producto de la voladura de la torres eléctricas, deja a la ciudad de Lima sometida a un severo racionamiento de electricidad

El 12 de setiembre culmina un efectivo y paciente trabajo de inteligencia de la ya unificada Policía Nacional con la captura del líder de Sendero Luminoso, Abimael Guzmán. La caída del “Presidente Gonzalo” fue el comienza del fin del más sangriento movimiento subversivo de la historia del Perú. El crédito de la acción es asignado a las acciones de inteligencia del general Antonio Ketín Vidal y a la Dirección Nacional Contra el Terrorismo (Dincote). La captura ha sido preparada por el Grupo Especial de Inteligencia (GEIN) de esta dependencia, jefaturada por el comandante Benedicto Jiménez.

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