HAYA
AL CONGRESO (1978)
En
noviembre de 1977 se convoca a
elecciones para la Asamblea
Constituyente. Cien representantes serán
elegidos por votación popular. No habrá
elección provincial ni departamental,
sino nacional. La novedad de los
comicios es la instauración del voto
preferencial,
mediante el cual el ciudadano podrá
optar por el candidato de sus simpatías
para un Congreso que tendrá cien
representantes. La nueva legislación
electoral establecía además el voto
para los jóvenes de 18 años.
La
televisión es utilizada por primera vez
como medio publicitario. La jornada
electoral se celebra el 18 de junio de
1978. Los resultados son: Apra 1240674,
PPC 835285, Focep 433413, PSR 232520,
PCP 207612, UDP 160741, FNTC 135552, DC
83075, PUN 74137, MDP 68619, ARS 20164,
PDRP 19594.
El
Apra obtiene el mayor número de
representantes: 37 parlamentarios. Haya
de la Torre alcanza el mayor caudal de
votos preferenciales: 1038516. Era la
primera vez que el viejo líder aprista
participaba en unas elecciones sin
sufrir los sinsabores del pasado. Su
triunfo no admitía dudas. El PPC se
convertía en la segunda fuerza nacional
con 27 curules. Las izquierdas (Focep,
UDP, PCP, PSR) alcanzaban un volumen de
votos nada desdeñable: 24%.
La
Asamblea se instala el 28 de julio de
1978. Haya de la Torre es elegido
presidente del Congreso Constituyente.
Recibía los honores militares que
correspondían a su alta investidura.
Por fin accedía a un cargo oficial
prominente. Hace respetar el fuero
parlamentario. Las sesiones son hasta
muy altas horas de la noche, pero igual
preside las discusiones de los
articulados de la nueva Carta Magna.
En
los primeros meses de 1979, el líder
político cae enfermo. Sufre un mal
incurable que lo lleva a tratarse en una
clínica de Houston. No volvería más
al Congreso, lo reemplaza en la
presidencia Luis Alberto Sánchez, el
primer vicepresidente. La Constitución
es aprobada el 12 de julio y hasta su
lecho de moribundo se lleva la autógrafa
de la ley, que suscribe en medio de un
consternado silencio. Pese a no ser
perfecta, la Carta Magna es una de las más
avanzadas en materia de legislación del
continente.
La
Constitución no permite la pena de
muerte, salvo en casos de traición a la
patria, trae el voto para los
analfabetos, la estabilidad laboral, el
Tribunal de Garantías Constitucionales,
y rompiendo todo esquema se establece
que para alcanzar la Presidencia de la
República es necesario contar con la
mitad de los sufragios de los votos válidos;
en caso el candidato más votado no
lograse una mayoría absoluta se llamará
a una segunda vuelta, tal como ocurre
hasta nuestros días.
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