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LA
CAÍDA DE VELASCO (1975)
El
3 de febrero, el general Velasco se
entera de que el personal subalterno de
la Policía está en huelga. El tránsito
es una locura. El martes 4, los policías
tampoco salen a las calles, se han
concentrado en la 31° Comandancia de la
avenida 28 de julio en el distrito de La
Victoria. Ellos reclaman un incremento
del sueldo.
El
Consejo de Ministros decide no
aumentarles el sueldo porque
desequilibraría el presupuesto. El alto
mando del Ejército dispone acordonar el
cuartel. Llegan soldados armados de
metralletas y provistos de gases lacrimógenos.
Adentro se encuentran más de dos mil
hombres sin armas. A las tres de la
madrugada un coronel pide la rendición
de los huelguistas. Se disparan las
ametralladores y se lanzan las bombas
lacrimógenas. Un tanque vuela en
pedazos el portón. Nadie sabe cuántos
murieron en la incursión. A las cinco
de la mañana cientos de hombres
abandonaban el cuartel, con los brazos
en la nuca subían a los camiones rumbo
a un lugar desconocido.
La
ciudad es un caos. Desconocidos atacan
establecimientos en la Plaza Manco Cápac
y alrededores. Estudiantes de la
Villarreal enfilan hacia la Plaza San
Martín lanzando gritos hostiles contra
el gobierno. Por el Paseo de la República
se desplaza otro grupo que apedrea y
ataca el Hotel Sheraton. La turba ataca
los locales de Ojo y Correo, el
auditorio del Centro Cívico y parte del
Círculo Militar de la Plaza San Martín.
El
Comercio y Expreso también eran
atacados. Grandes tiendas como Scala
Gigante quedaban arrasadas. A la1 y 30
continuaban los actos de pillaje y
saqueos en la avenida Abancay y jirones
adyacentes. La gente derribaba las
puertas de las tiendas para llevarse
refrigeradoras, televisores, telas,
lavadores, zapatos, comestibles. Pasadas
las dos de la tarde entró el Ejército
con tanques, tanquetas, jeeps y camiones
disparando a diestra y siniestra. La
situación se calmó.
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