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Elecciones Presidenciales

LA DICTADURA DE SÁNCHEZ CERRO (1931-1932)

El presidente prefería vestir de frac o atuendos civiles. Aunque vivía en Palacio de Gobierno, alquiló una casa en Miraflores para reunirse con sus amigos. El día de la toma de mando de Sánchez Cerro el 8 de diciembre de 1931, Haya de la Torre se pronuncia en su reducto de Trujillo, donde reitera que las elecciones fueron fraudulentas.

A los pocos días, se promulga la Ley de Emergencia, una serie de disposiciones que hacen leña de todas las libertades públicas y garantías constitucionales. Si alguien caía en falta el gobierno podía multarlo, confinarlo o expatriarlo sin lugar a ningún reclamo.

En la noche del 18 de febrero de 1932, camiones con ametralladoras aparecen en la Plaza de la Inquisición: se allana el Congreso. El Prefecto de Lima conmina a trece parlamentarios a abandonar el Legislativo porque tienen una orden de arresto por la Ley de Emergencia. Pero no sólo los apristas son apresados, se redobla la persecución contra los opositores del régimen y muchos son llevados al Panóptico o a El Frontón, otros son deportados.

El domingo 6 de marzo de 1932, al abandonar la Iglesia Matriz de Miraflores, se le acerca a Sánchez Cerro un joven que le dispara un tiro. Vuelve a disparar y el jefe de la Casa Militar, coronel Antonio Rodríguez, se interpone entre ambos, recibiendo un impacto en la pierna. Se escuchan varios tiros y el agresor es apresado cuando intenta saltar por la verja. El presidente queda gravemente herido.

El autor del atentado es José Melgar Márquez, un muchacho de 18 años, de tez blanca y de filiación aprista. El Congreso faculta al Ejecutivo para poder aplicar la pena de muerte. La Iglesia Católica, los colegios de abogados de Lima y Arequipa, Juana Alarco de Danmert y una serie de instituciones protestan contra la pena de muerte. Transcurre un tiempo y Sánchez Cerro accede al perdón. Se les conmuta la pena por la de prisión perpetua. Melgar saldría libre después de trece años gracias a una amnistía.

El gobierno dicta prisión contra Haya de la Torre “por ser comunista y complotar contra la seguridad de la Patria”. El líder aprista se refugia en la casa de la familia Plenge, en la avenida Pardo de Miraflores. Durante tres meses usa barba, fuma pipa y habla alemán para hacerse pasar por miembro de la familia. La delación de un jardinero de la casa de los Plenge arruina su identidad. En la madrugada del 6 de mayo de 1932 la policía lo detiene. México es el único país que rompe relaciones con el Perú.

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