LA
PATRIA NUEVA CAE (1930)
El
comandante Luis M. Sánchez Cerro se
levanta en armas en Arequipa, el 22 de
agosto de 1930. Leguía, al enterarse
del golpe, continúa sus actividades
como si nada hubiera pasado. Sólo atina
a reunir al Consejo de Ministros para
manifestarles su intención de no luchar,
de organizar un gabinete militar y
convocar al Congreso para presentar su
renuncia.
Horas
más tarde se va al Hipódromo de Santa
Beatriz donde disfruta del triunfo de
sus dos caballos. Al retornar a Palacio
encuentra un clima hostil en las calles,
las silbatinas lo acosan en el trayecto.
En el salón incaico lo esperan
preocupados e impacientes sus ministros,
algunos militares y no pocos
parlamentarios. Leguía reafirma su
decisión de abdicar.
Esa
noche se forma un gabinete de emergencia
bajo la jefatura del general Fernando
Sarmiento, pero los militares no aceptan
tal determinación. En su lugar proponen
una Junta de Gobierno presidida por el
general Manuel María Ponce, Jefe del
Estado Mayor del Ejército. Era el fin
del “Oncenio”
A
las cinco de la madrugada, el ex
presidente abandona Palacio rumbo al
puerto para ser embarcado en el crucero
“Almirante Grau”. Pocas horas después,
las calles de Lima estaban a merced de
una muchedumbre desenfrenada. Algunos
empiezan a arremeter contra las
residencias de Leguía, de su canciller
Rada y Gamio y del presidente de la Cámara
de Diputados, Foción Mariátegui. Sólo
el negro Arzola, guardaespaldas de Leguía,
y sus hijos defienden a balazos la
residencia del ex mandatario. Se usó un
ómnibus para tumbar la puerta. Se
robaron todos los enseres: libros,
trajes, ropa interior, muebles, óleos,
y al día siguiente eran vendidos a ínfimos
precios en el Mercado Central. Se
decreta el estado de sitio.
El
miércoles 27, Sánchez cerro anuncia
desde Arequipa la formación de una
Junta presidida por él mismo. Esa misma
tarde Ponce dejaba Palacio. Antes del
mediodía del 27 de agosto, Sánchez
Cerro emprende viaje a Lima en un avión
piloteado por Elmer Faucett.
La nave aterriza en el campo del
Country Club y al abrirse la puerta
aparece el caudillo uniformado. En su
camino a Palacio es vitoreado por la
multitud. “El Mocho” Sánchez Cerro
demoró una hora en atravesar Lima en un
auto descubierto y con un ramo de flores
en la diestra. Llegó a Palacio, bebió
un jugo de naranja y juró la
Presidencia.
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