POR
UNA DÉCIMA (1962)
Ya
habían tres candidatos en carrera. El
12 de mayo de 1961 Odría llega en campaña
a Huancayo a la Plaza Huananmarca y una
multitud lo recibe con silbatinas y
gritos hostiles, le descargan una lluvia
de piedras y una le impacta en la ceja.
La
primera candidatura en definirse es la
de Fernando Belaunde Terry, quien estaba
en campaña casi desde hace cuatro años.
Sorprendiendo a muchos, comenzaba a
calentar su tercera candidatura Víctor
Raúl Haya de la Torre, quien después
de 30 años se encontraba apto para
postular.
Contra
todo pronóstico Odría tiene grandes
seguidores, pero no le va bien el norte
ni en Huancayo, bastiones apristas. De
otro lado, Haya es recibido en un mar de
pañuelos blancos en todos los lugares
que visita. Belaunde atrae grandes
concentraciones humanas en todas las
ciudades del sur del país. Uno de los
tres será el ganador.
Las
invasiones son constantes. La migración
a Lima es incontenible. Las barriadas se
extienden a los márgenes del río Rímac
y en las laderas de los cerros. Un censo
revela que la población del país llega
casi a diez millones.
Faltando
algunos meses, Acción Popular acusa a
“la convivencia” de preparar un
fraude a favor de Haya. La campaña del
62 es una de las más beligerantes de
los últimos cincuenta años. Los
apristas reparten volantes donde
muestran gráficamente a Odría como una
rata.
Los
comicios del 10 de junio de 1962 son tan
apasionantes como la del año 31, cuando
Haya perdió por un claro margen de
votos frente a Sánchez Cerro. Los
resultados son ajustados. Haya 557047,
Belaunde 544180, Manuel Odría 480378, Héctor
Cornejo 48792, César Pando 9202,
Luciano Castillo 16658, Alberto Ruiz
Eldredge 33341.
El
Apra no consigue el tercio electoral que
manda la Constitución para hacerse del
poder. El porcentaje alcanza 33% y le
falta sólo una décima para consagrarse
como presidente.
Las
Fuerzas Armadas denuncian procedimientos
fraudulentos en varios departamentos,
pero en realidad querían impedir que el
Apra llegara al poder. La vieja herida
de la revuelta aprista de 1932 en
Trujillo aún no ha cicatrizado. El
Congreso es llamado a elegir al nuevo
presidente. Era lo que mandaba la
Constitución. Era la primera vez que
las FFAA intervienen en una elección.
Haya
ha ganado las elecciones pero no puede
llegar a la Presidencia. Prado lo llama
a Palacio y le comunica que las FFAA no
lo van a aceptar como jefe de Estado. La
noche del 4 de julio ante una enorme
concentración de masas en la Casa del
Pueblo, Haya comunica a los suyos la
decisión de los militares.
|