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SÁNCHEZ
CERRO, EL CANDIDATO (1930-1931)
Sánchez
Cerro ordena el regreso del crucero Grau
(donde iba Leguía) y que se hallaba a
la altura de Ancón, rumbo a Panamá. El
ex presidente fue recluido en la isla
San Lorenzo y, semanas después,
encerrado en una celda de la penitenciaría,
sin ventanas, visitas o asistencia médica.
El 16 de noviembre de 1931 fue
trasladado a la clínica naval para ser
atendido de una bronconeumonía. Falleció
el 6 de febrero de 1932 y fue sepultado
en un modesto mausoleo del cementerio
Presbítero Maestro.
A
fines de 1930 Sánchez Cerro hizo
conocer a sus allegados que pretendía
convocar a una Asamblea Constituyente y
lanzar su candidatura a la Presidencia.
El 20 de febrero de 1931 se produce un
intento de asalto a Palacio de Gobierno
y luego en el Callao una sublevación
militar policial que lidera el general
Pedro Pablo Martínez. Esa misma noche
estalla una insurrección en Arequipa y
los rebeldes nombran una junta
revolucionaria civil, cuya presidencia
recae en David Samanez Ocampo. El país
se ve inmerso en una guerra civil.
Sánchez
Cerro busca aplastar a los insurrectos.
Manda al coronel Gustavo Jiménez “El
Zorro” a pacificar el sur. El 28 de
febrero Jiménez y sus hombres se
embarcan en las naves Rímac y Apurímac,
pero la expedición es detenida en alta
mar por dos naves de guerra. Un día
antes, la Marina se pronuncia a favor de
nombrar una Junta de Gobierno bajo la
jefatura del Presidente de la Corte
Suprema. Es la primera vez que la Marina
adopta una posición política.
El
1 de marzo los diarios anuncian la
renuncia de Sánchez Cerro. Ordena que
suspendan las operaciones militares y
convoca a una asamblea a los elementos más
representativos de los diferentes
sectores de la nación.
La
Asamblea se realiza esa tarde. Sánchez
Cerro ingresa de civil al gran comedor
de Palacio y presenta su renuncia. Luego
de una ardua discusión se elige una
Junta Transitoria bajo el mando del
Presidente de la Corte Suprema, Ricardo
Elías, que era lo que había propuesto
la Marina.
Al
cabo de tres días, Elías es depuesto y
se le entrega el poder a David Samanez
Ocampo. Se acuerda que a las tres de la
mañana del 5 de marzo se entregue la
banda presidencial. Se llama por teléfono
a Samanez informándole que el gobierno
estaba a su disposición, pero el
comandante Gustavo Jiménez “El
Zorro” retorna del sur y se dirige a
Palacio de Gobierno, donde conversa con
Elías y decide quedarse en Palacio. Jiménez
es el nuevo presidente y es reconocido
por algunas personalidades. Recibe la
visita de Sánchez Cerro.
Surgen
serias objeciones de parte de la Marina
y de un sector de la civilidad. Jiménez
renuncia a la presidencia. El martes 10
llegaba a Lima el nuevo presidente de la
Junta, David Samanez Ocampo, rompiendo
todo precedente. El Sillón de Pizarro
cambiaba de dueño por sexta vez en
menos de siete meses.
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