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VAYA
ELECCIONES (2000)
La
crisis del gobierno fujimorista se
inicia mucho tiempo atrás. La
cuestionada ley de re-reelección, la
destitución de los tres magistrados del
Tribunal Constitucional para permitir la
postulación de Fujimori, el despojo de
las acciones de Canal 2 al empresario
Baruch Ivcher, el millón de firmas
falsificadas por un sector de la alianza
oficialista producen un ambiente
enardecido y violento en el 2000.
Las
protestas de jóvenes estudiantes,
gremios laborales, asociaciones civiles
y la oposición se adueñan de las
calles del centro de Lima. Las
elecciones del 2000 tienen a un
candidato con clara ventaja: el
presidente Fujimori, aspirante a un
tercer gobierno por la alianza Perú
2000. En un inicio, sus contrincantes más
serios son el alcalde de Lima, Alberto
Andrade, de Somos Perú; y el ex titular
del Instituto Peruano de Seguridad
Social, Luis Castañeda Losio, quien va
por Solidaridad Nacional.
La
poca atención de los medios televisivos
hacia los candidatos de la oposición,
así como la proliferación de diarios
sensacionalistas pro-gobierno ocasionan
una caída en la preferencia electoral
de estos dos aspirantes. Todo indicaba
que el fujimorismo vencería fácilmente
en los comicios del domingo 9 de abril.
En
ese momento, el electorado contrario a
Fujimori ve en el líder de Perú
Posible, Alejandro Toledo, la
oportunidad que tanto esperaba. El
economista comienza a repuntar en las
encuestas, pero ya es tarde para que los
medios afines al gobierno se encarguen
de atacarlo. El país camina hacia las
ánforas dividido entre fujimoristas y
toledistas.
Al
término de la votación del 9 de abril,
todas las empresas encuestadores arrojan
un resultado sorprendente: la victoria
es de Toledo, pero habrá segunda vuelta.
Sin embargo, contra todo pronóstico, en
cuestión de horas, Fujimori consigue
superar al candidato opositor y está a
punto, incluso, de ganar en primera
vuelta. Comienzan las protestas por un
presunto fraude.
Finalmente,
todo se resolvería en una segunda ronda
entre el mandatario y Toledo. La falta
de credibilidad en el sistema de cómputo
de la Oficina Nacional de Procesos
Electorales (ONPE) y la negativa del JNE
a aplazar los comicios precipitan la
renuncia del candidato de Perú
Posible. La misión de observación
de la OEA también sale del país por la
falta de transparencia en el proceso
electoral.
El
JNE no acepta el retiro de Toledo y la
segunda vuelta del domingo 28 de mayo
concluye con la cuestionada victoria de
Fujimori. Iniciaría un nuevo periodo de
cinco años. El “chino” estaba a
punto de instaurar todo un récord:
permanecer en el poder 15 años
consecutivos. El 28 de julio del 2000
juramenta como jefe de Estado y recibe
la banda presidencial de manos de la
titular del Parlamento, Martha
Hildebrandt.
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