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LA HORA DE LA VERDAD PARA ROSSY WAR

Rossy War figura estelar del fenómeno mediático denominado technocumbia, conversó con peru.com sobre su actual ubicación dentro del contexto musical de nuestro país. Con la simpleza provinciana que la caracteriza analizó su trayectoria. He aquí una semblanza a través del tiempo con la responsable de “Me Duele el corazón”.

Esa belleza proletaria, de sombrero y pantalones cortos, luego de haber sido una megaestrella popular, ha caído en el olvido de los medios de comunicación, sin embargo, lo que sembró en estas tierras, lo está cosechando en países como Argentina, EE.UU., Costa Rica y, recientemente, Chile, en donde fue alabada por el presentador de la televisión latinoamericana, “Don Francisco”.

Los medios de comunicación masivos te han dado la espalda, después de haber sido un “boom”. ¿A qué crees que se deba?
Es todo un conjunto de factores, en términos sensacionalistas...si yo hago algo, los periódicos lo van a poner en sus páginas. Definitivamente la technocumbia saturó el mercado, debido a la aparición de muchas agrupaciones buenas y también, malas. Por mi parte, me he alejado un poco las apariciones en televisión, debido a que no me interesa estar en un set, si es que no presento nada nuevo.

El éxito de la tecnocumbia hizo que se creara un mercado competitivo, por ende, sólo han trascendido los que han estado más cerca de tener una propuesta sólida. ¿Crees que tu has trascendido?
Sí, por eso sigo tocando y grabando discos. Sólo están quedando los grupos que se preocupan por hacer un trabajo de calidad, no los que aparecieron para aprovechar la moda.

Tu aparición a nivel masivo, le abrió el camino a otras agrupaciones para salir de un circuito marginal...
Sobre todo a las mujeres, porque todavía nuestra sociedad es muy machista. En ese medio y en general, a la mujer no se le daba la importancia debida.

Para que Rossy War se convirta en un producto masivo ¿cuánto tiempo pasó desde su nacimiento?
Yo empecé cantando rancheras, baladas y valses, que era lo que más me gustaba, yo jamás me imaginé ser una cantante de technocumbia. Cuando llegué a Lima a los 18 años, tuve la oportunidad de ingresar a cantar a una agrupación, en ese entonces sólo quería cantar. En aquel grupo cantaba cumbia, luego Tito comenzó a fusionar la cumbia con sintetizadores, desde ahí es que nace el término technocumbia.

El marketing aplicado a la cumbia...
Yo diría que se modernizó la cumbia con elementos electrónicos, luego empezamos a grabar, al principio llevamos nuestro material a las disqueras nos
“chotearon”...decidimos grabar nuestros casettes y los vendíamos cada vez que teníamos una presentación. Pasó el tiempo y un empresario chileno nos contrató, decidió editar un disco compacto, mis temas empezaron a sonar en Arica, luego las radios del interior del país difundían mis canciones. La gente de las radios de Lima se enteraron del éxito en provincias y decidieron tocar mi música creyendo que era extranjera.

Esa aplicación de elementos electrónicos a la cumbia peruana ¿se puede interpretar como un acondicionamiento del género para lograr un mayor alcance a nivel masivo? ¿Tu realizaste ese acondicionamiento?
Sí...es una fusión para llegar a más gente, queríamos crear una nueva alternativa para el público y que por supuesto le gustara. Si no lo hacíamos no íbamos a saber si sería un éxito o no... y gustó en todos los estratos sociales. Estoy muy orgullosa de eso, porque fue algo que nunca se hizo en el Perú, sobre todo viniendo de una provinciana.

¿Tuviste que pagarle a las radios para que difundan tu música?
Con mucho orgullo te puedo decir no, de casualidad, después de trabajar muchos años me convertí en una necesidad para las radios. Pero ahora que la technocumbia ya bajó, las radios pretenden que vayamos y que a cambio de “favores” consigamos ingresar un tema en una programación. Yo nunca hice eso, y no lo voy hacer, no me interesa si no quieren programar mis canciones. Si logré el interés de ellos –cuando nadie me conocía-, ¿por qué ahora voy a tener que pagar? Ya llegará nuevamente el momento en que vuelvan a necesitar de nosotros.

¿Te sientes la precursora de la technocumbia?
Sí (risas)...es un orgullo porque soy provinciana, mucha gente cree que la chicha, cumbia o technocumbia es sinónimo de chusma, es cierto que existe gente de mal vivir dentro de ese circuito, pero también existe gente humilde que son muy honestos y respetables. Eso es lo que me interesa: demostrarle a mi gente que los provincianos podemos lograr muchas cosas con trabajo.

¿Qué trae el nuevo disco que estás grabando?
Estamos trabajando sobre la misma base de la technocumbia, pero voy a incursionar en la ranchera, boleros y en el vals, como reconocimiento y homenaje, pues no pienso competir con nuestros cantantes de música criolla.

¿Cómo te ves dentro de veinte años?
Rossy War seguirá cantando, de repente no en conciertos, pero si en grabaciones. Está es mi vida, es parte de mi sangre...si lo dejo de hacer creo que moriría.

Texto y fotos: Carlos Huamán Chávez
carlos.huaman@interlatincorp.com