GAL COSTA: LA ALEGRÍA DE BRASIL
Gal Costa, su nombre es música. Se acerca el día en que la tendremos en esta gris Lima, ella traerá la primavera en su voz. Sin duda le pondrá un poco de color a la ciudad el próximo 23 de setiembre. Aquí una semblanza de Gol, perdón de Gal.
Patrimonio vivo de Brasil, dueña de una voz aterciopelada y candente a la vez, ella es Maria da Graça Costa Penna Burgos o simplemente Gal Costa, prima de Caetano Veloso y de María Bethania. Con más de 50 años de vida endulzada con una sólida experiencia internacional, es considerada parte fundamental del movimiento tropical brasilero. Su gracia ha “lanzado perfumes” desde las más colosales fiestas carnavalescas hasta programas en la televisión
carioca. A su vez, varios de sus temas se han posesionado del público adicto a las pulcras producciones de telenovela, donde las canciones de Gal daban pauta para el inicio de historias tórridas.
Su primer disco lo grabó a los 15 años, “Gal Costa-Brazil” (1960), donde llamó la atención a propios y extraños, generando con el paso de los años un epónimo circular al lado de su pariente Caetano, ellos entrelazan voces y tesituras en “Domingo” (1967). En su polémico disco “India” (1973) deja boqui abiertos a los críticos, pues desde la portada marcaba una irreverencia constructiva complementada con cadencias del más puro folklore brasilero.
La cantante se hizo popular
en nuestras tierras en el año 1983. La telenovela brasilera Baila conmigo junto al álbum “Baby Gal” creó una fiebre brasilera en nuestras costas; temas como “Rumba loca”, “De flor en flor” eran infaltables en toda reunión sabatina.
Las obras musicales de Costa también exploran acertadamente el jazz, blues, en “Bem Bom (1990) está la muestra de su versatilidad. En 1991 crea la banda sonora de el film garoto “Gabriela” y en el 97 se acopla a la rueda acústica y registra un insuperable disco con temas
como “Baby”, “Corazón vagabundo”, “Camisa amarilla”, un paseo impactante de su escala vocal limpiamente complementada con los músicos.
En 1998 le rinde un homenaje justo
a una gloria cantora de Brasil: Tom Jobim y graba 24 canciones en vivo encabezadas por la popular “Garota de Ipanema”. La presencia de Caetano siempre es permanente y cada vez que logran juntar sus voces graban inéditos temas que aparecen en compilatorios o rarezas de los artistas, una joya de los 80’s es “Qué pena”, una canción simple y perenne.
Su última producción “Minha voz, minha vida” (2001), Gal se presenta de forma madura, tranquila. Nos deleita una vez más con aquella voz cautiva, altisonate y cómplice. Y para complementar la fiesta verde y amarrillo en nuestro país, la diosa estará pisando tierras limeñas para el mes florido de setiembre. Un fiesta a todo Gal.
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