Home
 

Actualidad
  »Nacional
  »Internacional
Financiero
  »Noticias
  »Sudamericano
  Bolsa
Entretenimiento
  »Novedades
  »Arte
  »Cine
  »Filmoteca
  »Teatro
  »Happy Birthday
  »Un día como hoy
  »Música y videos
  »Archivo de Noticias
Deportes
Staff
   

   

El Club de Cerca

Cementerio Club presentó, en el Sargento Pimienta (Barranco), su nuevo álbum, “Cerca”, en una de esas noches que uno prefiere que no acaben. El grupo limeño demostró con una puesta en escena sobria, sin aspavientos, que la intensidad es una cuestión sensual, no de formas y que el rock “a secas”, sin fusión y sin DJs, sigue siendo un vehículo potente de expresión.

Las primeras puestas en escena de Cementerio Club eran aburridas, “prefiero escuchar su cassette en mi casa”, me dijo un amigo, luego que lo desperté...pues se había quedado dormido al lado de un parlante, ¡en pleno concierto de Cementerio! ¡Vaya! me dije, las almas en pena han encontrado su bálsamo.

De esos tiempos iniciales al lanzamiento de su primer CD, en el cual estuve. ¡Sorpresa!, para ser el primero, el álbum mostraba una banda ya cuajada con un disco sin temas para descartar. Contenía canciones que ya se insinuaban clásicas de nuestro rock, como “El Cuervo”, “El Río”, “Abismo” y “Hogar.com”. Cuatro de once, era mucho para un primer álbum.

Sorpresa tras sorpresa, conocí el video de un concierto del grupo en Trujillo (al norte del país), desarrollado en un coliseo lleno, con un público enfervorizado que saltaba todo el tiempo y en el escenario, Cementerio levantaba muertos. Me paré del asiento. Tal vez algo en mi, estaba dormido.

Tiempo después acudí a un desenchufado de este Club, en éste, el grupo nos dejó encandilados y no me arrepentí de haber ido, como otros, “a ver que pasaba”. Sonoridades agradables que luego tomaron forma de un CD con pésimo sonido, con músicos de acompañamiento que se les extraña y con la encantadora y nívea presencia de Claudita Cisneros.

“Cerca” fue realizado por un productor inglés, Chris Miley, que se graduó en un instituto de música protegido por Paul Mc Cartney. Nada menos. Buenos contactos, me dije, para luego reflexionar en el sentido, de que un inglés no pierde tiempo en algo que no le interesa. El grupo tiene sus méritos, sin dudas. La duda que tenía era si su puesta eléctrica en escena lograría, aunque sea, despeinarme. Acudí al concierto presentación de “Cerca” y se me despeinó hasta el alma.

Llegué algo tarde. Los encontré emergiendo del “Underground”. Temprano y ya sudorosos. Le siguió “Barco Viejo”. Noté en la banda, el placer de estar en el escenario. Anunciaron luego un tema, “Dame de probar”, del estrenado disco. Pedro Solano (guitarra y voz) lo empezó gritando, le siguió cantando José Arbulú (voz y bajo). Pedro saltó frenético con su guitarra en ristre haciendo un paralelo con la de Ricardo Solís. Vibrante. La cosa empezaba a arder. Siguiente tema, mientras se escuchan los teclados de un escondida tecladista, Pedro deja la guitarra, coge la armónica y canta, con una sensualidad que ni él esperaba tenerla, el corto “Jabóname, Jabónate”. El público numeroso aplaude.

“Inseguridad” siempre me ha parecido un tema mediocre, aunque reconozco que en el disco desenchufado esta bueno. Bueno, ese tema siguió, algo confusamente. José, coge el micro y dice “esta canción se llama...” y Pedro responde con su guitarra. José canta “El Cuervo”. Mientras la batería de Luis Callirgos retumba, la guitarra de Ricardo destroza. Otro Ricardo, Brenneisen de Dolores Delirio no aguanta, trepa el escenario a mitad de canción e intercala la voz con José. Un pico de intensidad.

12:30 empezaba a sonar “6:30 P.M”, ahora el que c anta es Pedro, emocionado.
José agradeció el apoyo de su público, y luego de un cambio de guitarras se desbordó un “Mar Salvaje”, single de “Cerca”. Después, Pedro pregunta si ya compraron el disco (auto - editado). Alguien grita, ¡sí! el pirata. José, acota: “el pirata también lo hicimos nosotros”. Risas generales.

“Solo” canta Solano y la guitarra de Ricardo pone, otra vez, al tope la noche. José dedica una canción a otra banda local, Voz Propia, “ésta es una especie de segunda parte de ‘Velocidad’, una de ellos”, dice y se desencadena “Crash”. “Hogar.com”, uno de los primeras canciones de títulos posmodernos logra otro momento apoteósico, sobre todo por la guitarra slide de Ricardo.

“Ticket to ride”, viejo tema Beatles, en versión Cementerio Club, precede a la canción, probablemente, más esperada de la noche, “El Río”. Un bajo agitadísimo, Pedro al ras del suelo con la guitarra. Y otra vez, el dedo de acero de Ricardo rasga la guitarra, la noche, nuestros prejuicios. Luego, siguió la fiesta de rock en español, a cargo de “Gorila” y acostumbrado sets de clásicas.

Texto y fotos: Wili Jiménez Torres