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VISITAS GENERAN LARGAS COLAS
Los circuitos turísticos del Vaticano siguen congestionados por los devotos de Juan Pablo II, ya que una de las atracciones de la Ciudad Estado es la cripta de la Basílica de San Pedro, donde reposan los restos de la mayoría de papas, incluidos el apóstol y el recientemente fallecido Pontífice.
La visita dura no más de 15 minutos en situaciones normales, pero con la afluencia de personas que quieren ver el lugar donde está enterrado el Papa polaco, ahora se puede extender hasta dos horas.
Cabe indicar que la cripta de la Basílica estuvo cerrada los cinco días posteriores al entierro de Juan Pablo II, a fin de evitar las aglomeraciones.
El recinto lleva diez días abierto al público y la cantidad de peregrinos sigue estable, pues la mayoría de los cuales se contenta con tomar una foto a la tumba o hacer una breve oración frente a ella, prescindiendo de ver las demás sepulturas.
El Vaticano ha dispuesto que no se dejen flores ni recuerdos en el lugar, y los vigilantes tiene orden de apurar a los fieles que se demoran más de lo previsto frente a la tumba.
Texo: Agencia de Noticias Andina
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