|
LA
VERDAD SALIÓ A LA LUZ
"La historia
que aquí se cuenta habla de nosotros, de
lo que fuimos y de lo que debemos dejar de ser.
Esta historia habla de nuestras tareas. Esta historia
comienza hoy", dijo el presidente de la Comisión
de la Verdad y Reconciliación, Salomón
Lerner, al presentar el informe final de su grupo
que reveló cifras de muerte y violencia
de una guerra interna que azotó al Perú.
Cifras que nadie quería escuchar, pero
que se deben asumir para que nunca más
esos hechos vuelvan a ocurrir.
Texto: Marco Contreras
El informe final
de la Comisión de la Verdad y Reconciliación
es, ante todo, una invitación a la reconstrucción
social que tenemos que hacer de la historia vivida.
Un destacado especialista ha señalado en
reiteradas ocasiones que a lo que aspiran las
Comisiones de la Verdad es -apenas- a establecer
las fronteras de lo que no puede en ningún
caso ser negado.
No se puede ni
se podrá negar que hubo miles de muertos
a causa de las acciones de un grupo dogmático
y terrorista, por un lado, y de respuestas desmesuradas
del Estado, por otro. Tampoco se podrá
negar que el proceso vivido tuvo que ver con profundas
brechas y exclusiones.
Las víctimas
Prueba de este
abandono y exclusión social es que el 79
por ciento de las más de 69 mil víctimas
fatales del terrorismo vivían en las zonas
rurales y el 75 por ciento tenían el quechua
y otras lenguas nativas como su idioma materno
Si bien la CVR
recibió reportes sobre 23,969 peruanos
muertos y desaparecidos, sobre esta cifra se aplicó
la Estimación de Múltiples Sistemas.
Dicha metodología de cálculo y estimación
estadística -que se utilizó en casos
recientes como los de Guatemala y Yugoslavia-
permite afirmar que la cifra total de víctimas
fatales del conflicto sería 2,9 veces más
esa cantidad: 69,280 personas.
Las responsabilidades
Gastón Garatea,
miembro de la Comisión de la Verdad y Reconciliación
(CVR), manifestó que el gran pecado del
Perú ha sido la indiferencia frente a los
hechos de violencia que vivimos en las últimas
dos décadas.
"El informe
final de la CVR reclama que todos los peruanos
nos preguntemos dónde estuvimos y qué
hicimos cuando esos hermanos morían",
comentó.
Debemos señalar que la CVR ha hecho bien
en rechazar las versiones que señalaban
que ambos lados (militares - terroristas) eran
igualmente responsables de la guerra sucia, ya
que ambos habían cometido por igual atrocidades.
Esta versión
inexacta de lo que ocurrió ha quedado denunciada
por las investigaciones de la CVR, que asignan
al senderismo la responsabilidad del 54 por ciento
de las violaciones de derechos humanos acaecidas
en la guerra interna.
Esto no quiere
decir que se exonere de culpa a las fuerzas militares
por la violencia que emplearon contra el terror,
pero sí las colocan en sus real dimensión
y también las condenan.
A los militares
se les atribuye casi la tercera parte del total
de las víctimas reportadas a la CVR.
Los ataques
Las voces que trataron
de empañar el trabajo de la Comisión
de la Verdad, calificándola de 'prosenderista'
y acusándola de dividir al país
con su labor no se hicieron esperar, ganando espacio
en las portadas de algunos diarios locales. Pero
al final, incluso antes del 28 de agosto, los
mismos miembros de la CVR se encargaron de desmentir
aquellas acusaciones, dejando en claro las responsabilidades
del terrorismo.
"Ante todo,
es necesario ratificar que el conflicto armado
fue provocado por el Partido Comunista del Perú
Sendero Luminoso, pese a que había entonces
condiciones democráticas abiertas. En el
contexto del conflicto armado interno que se desarrolló
mediante un uso creciente del terror por parte
de PCP-SL, el Estado democrático tenía
la obligación de defenderse y de recurrir
a las fuerzas del orden", dijo Salmón
Lerner en la presentación del Informe Final.
Reparaciones y
reconciliación
El país se enfrenta ahora una segunda etapa
del proceso, que pasa antes por la verdad y luego
por la justicia. Por tal motivo, resultan importantísimos
esos 73 casos que la CVR deja en manos de la Defensoría
del Pueblo para su denuncia ante el Ministerio
Público.
Por su parte, el
presidente Alejandro Toledo se pronunció
el 22 de noviembre -casi luego de tres meses-
sobre el Informe Final de la CVR e hizo un anuncio
de reparaciones a las víctimas de la violencia
mediante el Plan de Paz y Desarrollo.
A través
de este programa se destinará 2,845 millones
de nuevos soles a las zonas más afectadas
por la violencia.
Más allá
de reparaciones económicas, lo que necesitan
hoy más que nunca miles de peruanos víctimas
del terrorismo es encontrar las respuestas para
entender por qué les tocó vivir
toda esa barbarie. A todos los peruanos nos toca
asumir algo de responsabilidad por el dolor y
el sufrimiento de esos veinte años. Y es
que la verdad es una sola para todos.
|