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VISIÓN
AL FUTURO: TLC CON EE.UU
El anuncio del
Gobierno norteamericano de dar luz verde a las
negociaciones para un Tratado de Libre Comercio
(TLC) con Perú, Colombia, Ecuador y Bolivia,
países que integran la Comunidad Andina
de Naciones (CAN), fue recibido por los empresarios
peruanos como un nuevo desafío, que llevará
consigo reformas en diversos sectores de la economía
nacional.
Texto.
Mónica Cáceda
El anuncio del
Gobierno norteamericano de dar luz verde a las
negociaciones para un Tratado de Libre Comercio
(TLC) con Perú, Colombia, Ecuador y Bolivia,
países que integran la Comunidad Andina
de Naciones (CAN), fue recibido por los empresarios
peruanos como un nuevo desafío que llevará
consigo reformas en diversos sectores de la economía
nacional.
Según los
analistas, la propuesta de Estados Unidos de empezar
a negociar el TLC el primer trimestre de 2004
es la mejor opción para lograr un desarrollo
sostenible frente a las negociaciones del Área
de Libre Comercio de las Américas (ALCA)
y la Ley de Promoción Comercial Andina
y Erradicación de la Droga (ATPDEA). No
obstante, para el ministro de Comercio Exterior,
Alfredo Ferrero, esto no excluye los acuerdos
con otros países. "Es importante sumar
mercados para nuestros productos y todos son bienvenidos",
indicó.
Inicialmente las
negociaciones serán con Perú y Colombia,
y posteriormente con Ecuador y Bolivia. Sin embargo,
también se anunciaron futuras negociaciones
con Venezuela, República Dominicana y Panamá.
Como se sabe, Estados
Unidos es el principal socio comercial del Perú,
receptor del 30 por ciento del total de sus exportaciones.
El TLC permitirá que el país andino
tenga acceso a un mercado de mayor capacidad adquisitiva,
mejores y nuevas inversiones, leyes arancelarias
claras, posicionamiento estratégico, competitividad
y más puestos de trabajo.
Al respecto, el
ministro Ferrero advirtió que el inicio
de las negociaciones no será fácil
pero, si se logra vencer las dificultades, nuestro
país podrá consolidar las preferencias
arancelarias que ya tiene otorgadas por el ATPDEA.
El trabajo que
le espera al Ministerio de Comercio Exterior y
Turismo es arduo, ya que deberá iniciar
un proceso interno para explicar a la sociedad
civil los alcances del TLC, diseñar estrategias
de negociación con el sector privado, lograr
acuerdos con diferentes sectores de la economía
y buscar la participación del Congreso
norteamericano, que será finalmente el
que apruebe o desapruebe las negociaciones.
Sobre el tema,
el presidente de la Confederación Nacional
de Instituciones Empresariales Privadas (CONFIEP),
Leopoldo Scheelje, consideró que el Tratado
de Libre Comercio (TLC) con los Estados Unidos
no es motivo de alarma para los empresarios peruanos
sino, por el contrario, la oportunidad de hacer
negocios con el país más grande
del mundo.
Sin embargo, también hay conciencia de
que este tratado ni el ALCA son una solución
para los problemas que enfrenta el país,
con índices de pobreza que superan el 40
por ciento.
Asimismo, el vicepresidente
de la Sociedad Nacional de Industrias (SNI), David
Lemor, sostuvo que es necesario trabajar en el
frente interno para superar los obstáculos
que impiden la llegada de inversiones extranjeras.
Esto significa,
por ejemplo, evitar seguir presentando proyectos
de ley que afecten la legislación laboral,
combatir con más firmeza el contrabando
y la informalidad e impedir la competencia desleal.
En tanto, el jefe
del equipo negociador de Chile para el Tratado
de Libre Comercio con Estados Unidos, Osvaldo
Rosales, sostuvo que la ventaja del Perú
es que el país norteamericano goza en este
momento "de buena salud económica".
"No existe
una fórmula mágica para negociar.
No hay manuales de operación, pero sí
hay algunas características generales que
se pueden seguir", sostuvo.
Añadió
que para negociar es necesario tener un solo arancel
y conseguir que este sea lo más bajo posible.
"El Perú tiene un arancel promedio
de 12 por ciento, pero acepta muchas excepciones.
Con un arancel bajo se fomenta la competencia
en el mercado interno y se proyecta de que existe
vocación para estar presente en el mercado
internacional", señaló el especialista.
Recordó
que su país consiguió un TLC con
Estados Unidos en dos años, pero iniciar
el procedimiento le tomó diez años.
"Nuestras negociaciones resultaron complicadas
por las indefiniciones del Congreso estadounidense
en varios temas. Si uno descuenta ese tiempo,
el país bien podría conseguir un
tratado en seis meses. Eso sí, si es que
hay voluntad política y claridad en los
objetivos por parte de las partes negociadoras",
precisó.
Asimismo, recomendó
formar un equipo negociador que se dedique plenamente
a este acuerdo. "En nuestro caso tuvimos
que abordar simultáneamente las negociaciones
con Europa, Estados Unidos, el ALCA y la Organización
Mundial de Comercio (OMC) y, la verdad, no es
recomendable. Lo fundamental es que en el grupo
negociador estén las personas que más
conocen del tema", agregó.
Cabe indicar que
cuando el ATPDEA culmine en el 2006, el Perú
debe estar preparado para que sus productos sigan
ingresando a Estados Unidos sin pagar aranceles.
De otra manera, perderá uno de los mercados
más importantes del mundo.
La otra alternativa
es que se consolide el ALCA en el 2005, pero todo
indica que los países americanos no podrán
salvar a tiempo las dificultades de hoy para que
sus productos pasen libremente las fronteras del
continente.
Desde hace dos
años el Perú venía solicitando
a los Estados Unidos el inicio de las negociaciones
para lograr la firma de un Tratado de Libre Comercio
(TLC). Ahora, con el anuncio de Washington, comienza
un largo proceso que podría transformar
de manera sustancial la economía peruana.
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