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Balance económico 2005: El frente externo
Si existió un aspecto donde el Perú registró notables resultados durante el 2005 fue el sector externo: una combinación de precios altos en el mercado mundial y aumento de nuestra oferta exportable (en volumen y número de partidas arancelarias), significó que los indicadores macroeconómicos mostraran un panorama muy positivo.
Definitivamente el acontecimiento más notable fue el incremento de las exportaciones, que llegaron a $ 17,001 millones, lo que representa un crecimiento acumulado de 144.4% desde el año 2001 (Cuadro 1). Es importante mencionar que los mayores crecimientos en el valor exportado se dieron con los siguientes socios comerciales: China (338%), Chile (299%) y EE.UU. (196%). También debe señalarse que EE.UU. sigue siendo nuestro principal socio comercial (pasó de recibir el 25.2% del total de las exportaciones peruanas en el 2001 al 30.4% en el 2005), seguido de la Unión Europea (que pasó del 27.0% al 16.7%).
Sin embargo, no puede ignorarse que estos resultados positivos estuvieron estrechamente asociados a la evolución de los precios internacionales de las materias primas que exportamos: si bien nuestras exportaciones totales en el 2005 crecieron en 36.7% respecto al 2004, las mineras lo hicieron en 39.5% y las petroleras en 151.2%.
Este fenómeno se explica por la evolución de los precios internacionales, como en el caso de los productos mineros, donde algunos se beneficiaron de importantes incrementos en su cotización internacional. Para el período Enero-Noviembre, por ejemplo, los aumentos fueron significativos entre el 2004 y 2005: molibdeno (129.5%), hierro (55.7%), zinc (30.0%) y cobre (28.5%), en tanto que el precio promedio del petróleo y sus derivados aumentó en 56.7%. Aunque otros productos tuvieron mejoras de precios no tan espectaculares (oro, plata, plomo), el efecto de los precios internacionales sobre el valor exportado fue decisivo.
Conviene observar que este proceso fue acompañado de dos situaciones especiales que, pese a todo, no pudieron anular los buenos resultados del sector exportador. En primer lugar, durante el 2005 se mantuvo el estancamiento del tipo de cambio real, el cual, pese a un repunte en los últimos meses del año, en general se mantuvo por debajo del promedio registrado en el 2003. En segundo lugar, se continuó avanzando en el proceso de reducción de aranceles y desgravación, en el marco de acuerdos con nuestros socios comerciales de la región (CAN, MERCOSUR, Chile), lo que debió estimular el comercio por el lado de nuestras importaciones.
Sin embargo, resulta claro que el incremento de las importaciones, estimuladas por el dólar barato y los aranceles decrecientes, fue menor que el de las exportaciones, obteniéndose un saldo positivo en la balanza comercial, que pasó de $ 2,344 millones en el 2004 a 4,499 millones en el 2005. Además resulta interesante que el rubro de importaciones que mostró mayor crecimiento fue el de bienes de capital, que aumentó en 31% frente al promedio de 23.8% del total de importaciones.
Sin embargo, resulta claro que el incremento de las importaciones, estimuladas por el dólar barato y los aranceles decrecientes, fue menor que el de las exportaciones, obteniéndose un saldo positivo en la balanza comercial, que pasó de $ 2,344 millones en el 2004 a 4,499 millones en el 2005. Además resulta interesante que el rubro de importaciones que mostró mayor crecimiento fue el de bienes de capital, que aumentó en 31% frente al promedio de 23.8% del total de importaciones.
Paralelamente a estos procesos, las Reservas Internacionales Netas (RIN) continuaron su carrera ascendente, llegando a una cifra record de $ 14,097 millones al cerrar el 2005, lo que representa un incremento de 11.6% respecto al mes de diciembre del año anterior. De esta manera, la posición de cambio del BCR sumó $ 7,450 millones, aumentando en 12.2% en el mismo período.
Debemos agregar, por otro lado, que las operaciones de reestructuración de la deuda mediante la emisión de bonos y otros instrumentos permitieron modificar el perfil de su servicio, reduciendo las necesidades de financiamiento para el 2006. No debe ignorarse que los bonos pasaron de representar el 24.7% de la deuda externa pública en diciembre 2003 al 35.2% en setiembre 2005, cuando sumaron $ 7,905 millones.
El uso de bonos ha permitido modificar el perfil del servicio de la deuda, postergando la amortización del capital principal y limitándose al pago de los intereses pactados. Así, mientras que la Ley de Endeudamiento del año 2005 autorizaba realizar operaciones de endeudamiento por $ 2,650 millones a nivel externo y S/. 3,866 millones a nivel interno, la del año 2006 redujo estos montos a $ 908 millones y S/. 2,456 millones, lo que equivale a una reducción del 65.7% y 36.5% respectivamente.
Todo este panorama permite concluir que el año 2005 ha sido particularmente favorable a nuestro país en lo que se refiere a su articulación con la economía mundial: se han tenido mayores ingresos por exportaciones, la balanza comercial registró un importante superávit, nuestro país cuenta con una cifra record de reservas y el costo de la deuda externa parece manejable.
Sin embargo, lo que debemos preguntarnos es que se ha hecho durante este período de aparente bonanza, que se tradujo en mayores ingresos fiscales y empleo en los sectores exportadores. Los precios internacionales no se mantendrán siempre tan altos y los bonos de la deuda deberán pagarse en algún momento, mientras que la caja fiscal finalmente sentirá el impacto de la eliminación de aranceles que promueven los acuerdos comerciales que vienen negociándose. Recién entonces sabremos si este gobierno puso algo de su parte para aprovechar una situación internacional favorable o si, por el contrario, sólo se benefició de un golpe de suerte que le permitió superar una coyuntura difícil sin realizar ningún cambio importante en nuestra economía.
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