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¿Politicos tradicionales o dictaduras tradicionales?
Faltan pocos días para las elecciones generales, un paso importante en la vida democrática de nuestro país, porque de este depende el destino del Perú en los próximos cinco años. No olvidemos que la democracia es un modelo de vida, que se ejerce cotidianamente al conocer y exigir el cumplimiento de nuestros derechos constitucionales y al cumplir igualmente con nuestros deberes ciudadanos.
En este proceso vemos con especial preocupación como algunos candidatos no ofrecen abierta y transparentemente sus propuestas ni sus planes de gobierno, para revertir la situación problemática de muchos sectores de nuestro país; para concentrarse en exacerbar el descontento popular.
Desde un inicio, ciertos candidatos han pretendido, y siguen pretendiendo polarizar las tendencias de la intención de voto recurriendo a clasificaciones simplistas y no fundamentadas, a la vez que desfasadas del espectro social y democrático.
Se quiere dar a entender, por ejemplo, que no debe votarse por los "políticos tradicionales" incluyendo en esta clasificación a todas las personas y partidos que participan en la política nacional.
Ante ello debemos preguntarnos ¿Quiénes son los políticos tradicionales?. ¿ Son sólo los malos políticos los culpables de todos los males que padece nuestro país?
Nos preguntamos también ¿Acaso los que pregonan eso, desde el primer día en que decidieron postular y se lanzaron a atraer el voto ciudadano no se han convertido ya en políticos con las mismas características de los llamados tradicionales?
¿Acaso no son públicos los apetitos desatados entre ciertos precandidatos por ocupar una vacante en la lista de candidatos apelando a los más grotescos métodos los cuales no se presentan en los partidos que ellos llaman tradicionales?
¿ DERECHAS E IZQUIERDAS? Otras agrupaciones pretenden clasificar a sus competidores sindicándolos como representantes de los ricos y de los empleadores, o sea de la derecha; para ellos aparecer como representantes de los pobres y de los trabajadores, es decir de la izquierda.
Este tipo de polarización no obedece a una realidad demostrada, pues empleadores y trabajadores, en el escenario real, no tienen porque ser antagónicos. Sabemos precisamente, que en las empresas con mejores resultados económicos las relaciones entre ambos son las más cordiales y unos y otros cumplen con las leyes y beneficios laborales.
Ningún gobierno, "etiquetado" como defensor de los trabajadores o de empleadores, podría prescindir del concurso y el apoyo de los ciudadanos trabajadores ni de los empresarios porque ambos sectores pertenecen al recurso más valioso de las naciones, EL RECURSO HUMANO.
Empresarios y trabajadores son los actores principales en los planes de desarrollo exitosos en los países considerados del "primer mundo".
No se puede, pues, formular ningún plan de reactivación económica a favor de las familias peruanas teniendo en cuenta sólo los intereses de uno de ellos; en este caso de los trabajadores sin considerar la posición de sus empleadores. Igualmente, tampoco se puede pensar sólo en los interese de los empleadores prescindiendo o ignorando a los trabajadores.
Las empresas exitosas deben su éxito a la labor conjunta de empleados y trabajadores. Los trabajadores exitosos siempre están vinculados al éxito y progreso de una empresa eficiente.
DEMOCRACIA Y DESARROLLO CON PAZ SOCIAL O AUTORITARISMO CON LIBERTADES ATROPELLADAS
Pese a los principios y valores que deben ser tenidos en cuenta en la existencia de las naciones libres, en el presente proceso eleccionario se han polarizado dos opciones: Una que pretende imponer cambios de estructuras utilizando como instrumento el resentimiento social, los argumentos racistas y populistas y los métodos violentos y agresivos en aras de un proyecto llamado "nacionalista", copiado de modelos y formas de gobierno autoritarios de nuestra pasada vida republicana, es decir de LAS DICTADURAS TRADICIONALES.
Quienes critican a los "políticos tradicionales" no se dan (o no quieren darse cuenta) que ellos mismos proponen los modelos de los DICTADORES TRADICIONALES, de los cuales sólo quedan muy pocos en América Latina y en el Mundo moderno.
La única opción es seguir avanzando hacia la madurez de nuestra democracia que, por ser joven y permanentemente interrumpida en su desarrollo, por obra y gracia de las dictaduras civiles y militares y gobiernos corruptos, no ha llegado todavía a alcanzar la talla necesaria para albergar el verdadero proceso de desarrollo que genere bienestar de todos los peruanos. ¿ Cómo exigirle frutos a una planta que no dejamos crecer y a la que arrancamos de raíz cada cinco años para sembrar una nueva y distinta?
Están muy claras las opciones, ambas antagónicas, y no será difícil elegir cual es la que conviene a nuestro país. En el mundo moderno y unipolar ya no se concibe los gobierno autoritarios y aislados de la "aldea global". Sólo en democracia tendremos la posibilidad de seguir creciendo económicamente con orden, seguridad y paz social. No caigamos nuevamente en la incertidumbre de retroceder en el tiempo y negarle -una vez mas- a nuestros hijos la oportunidad de vivir y crecer en libertad. Ciudadano: Este 9 de Abril usa tu opción con responsabilidad y decide con madurez. En tu voto está la decisión porque en los próximos cinco años tengamos un futuro de esperanza y con participación de todos los peruanos; o la decisión de caer en un prolongado vacío con las libertades democráticas recortadas y a expensas de un proyecto autoritario.
Rafael Antonio Aíta Campodónico Congresista de la República
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