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Análisis
de la Creación de Valor en los Sectores Electricidad,
Construcción y, Alimentos y Bebidas.
Como sabemos,
cuando se efectúa un proceso de valorización, lo que se
busca es
determinar el potencial de crecimiento de los flujos futuros
de una empresa y la eficiente utilización de éstos respecto
al capital invertido por los accionistas inicialmente. El método
que con mayor frecuencia se emplea para valorizar empresas es
el Flujo de Caja Descontado (FCD). Las empresas crean valor en la medida en que sus inversiones (activos)
generan retornos que garantizan un adecuado crecimiento de sus
ingresos. Es bajo este escenario que aparece el concepto del
Retorno sobre el Capital Invertido (ROIC
por sus siglas en inglés), el cual relaciona la utilidad
operativa de la empresa después de impuestos (en inglés, NOPLAT)
respecto al capital invertido por los accionistas en las
operaciones de la empresa. Esta variable proporciona una mejor
base analítica (frente a otras variables, como el ROE
y ROA) para
comprender la rentabilidad real de las inversiones, dado que
no combina los resultados operativos con la estructura
financiera, manteniendo consistencia entre los activos (inversiones)
y los ingresos que éstos generan.
Así,
tenemos:
ROIC
= NOPLAT / Capital Invertido (al inicio del período)
NOPLAT
= Utilidad Operativa (EBIT) – Impuestos.
Capital
Invertido = Capital de Trabajo Operativo + Activos Fijos Netos
+ Otros Activos Netos.
Asimismo, otra
variable relevante del análisis es la tasa de retención de
las utilidades operativas, los cuales serán reinvertidos
durante el siguiente período, generando un incremento en los
ingresos (NOPLAT) y
por ende, en el flujo de caja. Sin embargo, la empresa puede
retener el 100% de sus ingresos, incrementando la tasa de
crecimiento de sus flujos significativamente, sin que esto
signifique necesariamente que esté “creando valor”.
En este punto entra en juego el costo de oportunidad de
la empresa, medido como el costo promedio del capital, tanto
propio como de terceros (en inglés WACC).
Mientras el ROIC se
mantenga por encima del WACC,
el crecimiento de los ingresos contribuirá a la creación del
valor de la empresa.
A
partir de esta rápida revisión teórica, podemos aplicar los
conceptos explicados a diferentes empresas locales, con el
objetivo de analizar si realmente dichas empresas están
creando valor para sus accionistas. Lógicamente, el período
recesivo por el cual está atravesando el país, así como la
falta de mercados eficientes, ocasionan distorsiones en los
resultados, lo cual sin embargo, no le quita validez al
ejercicio.
El
Sector Eléctrico
Para
el análisis del sector, se ha realizado una división entre
empresas generadoras y distribuidoras. Dentro de las empresas
generadoras, la empresa más representativa es Edegel, la cual
cuenta con una capacidad de generación de 875 MW,
siendo superada únicamente por Electroperú. En los últimos
dos años, la empresa ha incrementado su utilidad operativa en
19.1% promedio anual, con un margen operativo promedio de
55.6%, en vista que los costos de generación de energía son
bajos para las centrales hidroeléctricas. Por su parte, las
empresas distribuidoras más importantes son Edelnor y Luz del
Sur, las cuales se reparten la concesión de distribución de
energía de Lima. Estas empresas han mostrado un importante
incremento en sus resultados operativos entre 1997 y 1999
(18.9% y 13.6% promedio anual respectivamente), debido al
incremento progresivo en la cobertura de energía eléctrica
en sus zonas de concesión, así como por la significativa
reducción de las pérdidas de energía. De esta forma, sus márgenes
operativos promedio son de 16.4% y 18.9% respectivamente.
En cuanto al
capital invertido por dichas empresas (según la definición
dada anteriormente), éste se incrementó en 8.0% promedio
anual entre 1997 y 1999 para Edegel, mientras que para Edelnor
y Luz del Sur el incremento fue de 5.7% y 4.2% respectivamente.
Como se sabe, dentro de los procesos de privatización
llevados a cabo entre 1994 y 1995, se incluye un compromiso mínimo
de inversión, que garantice que el servicio de energía
llegue en óptimas condiciones a una mayor cantidad de
usuarios.
Entre
las inversiones más importantes del sector, resalta el
proyecto Yanango Chimay de Edegel, el cual involucra una
inversión de alrededor de US$ 190 millones. El retorno
esperado de esta inversión se verá reflejado en el
incremento de sus ventas de energía y de su capacidad
instalada, logrando convertirse en la primera generadora del
país. Por su parte, las empresas de distribución vienen
realizando agresivas inversiones con el objetivo de mejorar
sus sistemas de distribución y redes eléctrica.
De esta forma,
como se aprecia en el gráfico, el retorno sobre el capital
invertido (ROIC) de estas las empresas se ha visto incrementado durante los últimos
años. Sin
embargo, si se compara dicho ratio con el costo promedio de
capital del sector (WACC),
se nota un spread de -4.8% para Edegel y –3.6% para Edelnor,
mientras que Luz del Sur muestra el mejor comportamiento,
habiendo superado su WACC
a junio de 2000 (+2.1%). Entre las razones que explicarían
este spread –el cual indicaría que las empresas no estarían
generando valor- tenemos:
Las inversiones
llevadas a cabo por las empresas generadoras para la ampliación
o construcción de centrales hidroeléctricas o térmicas,
involucran fuertes cantidades de dinero, a la vez que el período
de elaboración de la obra es alto. En el caso de Edegel, los
retornos esperados sobre sus inversiones (principalmente
Chimay) se ven reflejados recién a partir del segundo
trimestre del 2001.
En el caso de
las distribuidoras, éstas invierten buena parte de sus
ingresos en el mantenimiento y adquisición de nueva tecnología
que reduzca los niveles de pérdidas de energía. Los retornos
se ven reflejados por menores costos asociados a la distribución,
aunque esto no incrementaría significativamente sus ingresos
operacionales.
Finalmente, se
debe mencionar que la diferencia entre el spread de Edelnor y
Luz del Sur, se explicaría principalmente por la mayor
necesidad de inversión por parte de la primera para lograr la
electrificación de su zona de concesión, en vista del menor
grado de urbanización de la misma. Asimismo, Edelnor mantiene
una mayor cantidad de activos fijos respecto a Luz del Sur,
debido a la mayor extensión de su zona de concesión. Recordemos que en
1996, Edelnor se fusionó con Edechancay, con lo cual incluyó
la zona norte de la provincia de Lima (Huaura, Huaral,
Barranca y Oyón).

Sin embargo, no
obstante que el ROIC
del sector no es tan elevado, las perspectivas de generación
de fondos en los próximos años son atractivas,
lo cual llevará a un incremento progresivo de la
rentabilidad de sus inversiones. Las causas de esto serían:
Tanto los
proyectos en ejecución, como los que se encuentran en
planificación, incrementarán considerablemente los ingresos
percibidos en los próximos años.
Adicionalmente,
el sector mantiene un nivel de cobertura de sus gastos
financieros importante, lo cual le da margen para invertir los
saldos a la ejecución de nuevas alternativas de inversión
vinculadas al negocio.
Finalmente, la
recuperación del aparato productivo impulsará la demanda por
energía eléctrica, a lo que se le suma los beneficios que
traerá la interconexión de los sistemas interconectados
Norte-Centro y Sur.
Sector
Cementos y Construcción
Durante
los últimos años, el sector construcción, igual que los demás
sectores de demanda, han sufrido la consecuencia del
estancamiento económico. Así, de un crecimiento del orden
del 14.9% en 1997, se paso a un retroceso de
aproximadamente10.8% en 1999.
Por
su parte, las proyecciones para el presente año resultan un
tanto desalentadoras, pues se espera un crecimiento moderado
de apenas 0.8%. Mientras que para el próximo, el rango
oscilaría entre 6% y 7%.
En
este sentido las empresas ligadas directamente a este sector
como las productoras de cemento, y las empresas constructoras
no lograron escapar de dicho efecto. Así tenemos que las
ventas físicas de cemento en el mercado local cayeron desde
4'196,017 TM en 1997, hasta 3'776,106 TM en durante 1999,
registrando un retroceso del 11.12%. En el caso particular de
Cementos Lima y Cementos Pacasmayo, las ventas de dichas
empresas se contrajeron en 12.4% y 24.2% respectivamente,
manteniéndose estos por debajo de los alcanzados durante 1996
(año anterior a la crisis
Por
su parte, la recesión que siguió a la crisis con sus efectos
sobre los niveles de ingreso, y el mayor costo financiero,
alejaron proyectos importantes en el sector construcción
afectando los niveles de actividad en empresas como Graña y
Montero, cuyas divisiones relacionadas a dichos mercados (GyM
y GME) registraron contracciones en sus niveles de actividad.
Sin embargo, la diversificación de esta empresa que participa
en otros sectores económicos le permitió una mayor
estabilidad de sus flujos de ingresos.

Los
menores niveles de ventas tienen un efecto directo sobre la
utilidad operativa, guardando la magnitud de dicho efecto, una
gran relación con la estructura de costos de la empresa, es
decir la relación costos fijos/costos totales (es decir el
grado de apalancamiento operativo). En este sentido, Cementos
Lima, en 1995 inició un programa de expansión de su
capacidad de planta que se desarrollo en dos etapas, y que
tuvo un costo total de US$ 175 millones. Lo relevante sin
embargo, es resaltar que el avance tecnológico que este horno
significa, ha permitido reducir de manera importante los
costos de producción permitiendo así a la empresa afrontar
la caída del sector, y mantener un flujo operativo
relativamente estable (en comparación a la caída en ventas).
El ROIC calculado para Cementos Lima muestra lo acertado de
las decisiones de inversión tomadas por la empresa. Así un
ROIC promedio durante los tres últimos años de 14.7%,
superior al WACC promedio para el sector, no solo evidencia la
capacidad de dichas inversiones para agregar valor a la
empresa en el pasado, sino que frente las expectativas de
crecimiento del sector construcción, deberíamos esperar que
el incremento de la demanda de cementos pueda ser absorbido
completamente por la empresa (mayor capacidad de producción),
y que este incremento en ventas produzca un efecto
multiplicador mayor sobre la utilidad operativa (por la mayor
eficiencia en producción). De esta forma, esperamos que el
ROIC o rendimiento sobre el capital invertido por la empresa
muestre una tendencia creciente en los próximos años.
Por
su parte, Cementos Pacasmayo, en 1998 adquirió Cementos Rioja.
Sus esfuerzos se orientaron a poner operativa dicha planta (hoy
Cementos Selva) la cual inicia operaciones en diciembre de
dicho año. Asimismo, a la adquisición de reservas de carbón
que le permitan un autoabastecimiento, y a aumentar la
capacidad de producción de la planta de Pacasmayo a través
de la instalación de un molino de cemento a base de rodillos
verticales con un costo de US$19.5 millones y que recién
estuvo operativo en diciembre del año pasado.
Para Pacasmayo en cambio la coyuntura económica
representó un duro golpe tal y como lo demuestra la caída de
sostenida de sus utilidades operativas durante los últimos
tres años, lo cual explica la caída del ROIC de 26% en 1997
a 8.4% en 1998, aunque muestra cierta recuperación hacia los
el último año (10.5%). El valor promedio de este indicador
sin embargo esta casi nivelado con el WACC promedio para el
sector, evidenciando lo que ya expusimos antes. Sin embargo,
igual que en el caso de Cementos Lima, un mejor escenario como
el que se espera para los próximos años, permite esperar una
mejora en el indicador.
Graña
y Montero, tal y como se mencionó antes logro mantener su
margen operativo gracias a la diversificación de sus
actividades y mercados. Aunque la utilidad operativa decreció
en 1999 luego de un importante incremento en 1998. Así la
menor actividad en los sectores ligados a la construcción fue
compensada por los ingresos de la división de petróleos y la
división de Informática. Además, la empresa durante el año
pasado realizó importantes esfuerzos de reorganización de
procesos que le permiten reducir costos y mejorar sus márgenes
operativos.
El
ROIC promedio para Graña y Montero durante los últimos tres
años, es superior por amplio margen a su costo promedio de
capital, muestra la acertada estrategia de inversiones,
orientando recursos hacia inversiones que le permitían un
cierto eslabonamiento con sus otras líneas de negocio. Así
por ejemplo, el participar en privatizaciones de empresas
publicas le permitió mas adelante ingresar a estas a través
de servicios de informática. Sus inversiones en el sector
petrolero por su parte permiten esperar buenos retornos
propiciados por la mejora en los precios internacionales del
crudo. Y por último, frente a la esperada recuperación del
sector construcción e inmobiliario, el escenario se presenta
optimista para las subsidiarias GyM y GME en cuanto a su
contribución al flujo operativo de la empresa.
Finalmente,
cabe mencionar que a pesar de la crisis y la caída en ventas,
estas empresas lograron mantener un ratio aceptable de
cobertura de intereses. Si bien este registra una caída, en
el último año da muestras de mejoría. Este indicador
permite mejorar las expectativas sobre estas empresas al
reducir su exposición a riesgos financieros.
Bebidas
y consumo
En los dos últimos
años, las empresas de bebidas y alimentos analizadas (Backus,
Cervesur y Alicorp) presentaron una caída promedio de sus ventas
de 10% anual, siendo uno de los sectores más afectados por la
contracción de la demanda interna. El menor nivel de ventas trajo
consigo importantes disminuciones en la utilidad operativa de
dichas empresas, tal es el caso de las cerveceras cuya caída
anual fue de alrededor 17% mientras que en el caso de Alicorp llegó
hasta 23.1% promedio en los últimos dos años; ello a pesar de
las mejoras en la estructura de costos y gastos de operación que
se han observado en la empresa.
Paralelamente a los
menores niveles de venta se ha observado una disminución en los
montos de inversión y una política de inversiones dirigida
principalmente a lograr una modernización de las plantas,
racionalización de recursos y a mantener un determinado
posicionamiento en el mercado, cuyos retornos esperados se
observan en un corto o mediano plazo, pero que sin duda
representan barreras de entrada en un horizonte de mayor plazo.
Cabe señalar que si bien Cervesur ha incrementado en un 30% la
capacidad de producción de la planta de Arequipa, uno de los
principales objetivos de tal inversión es lograr ahorros en el
proceso de cocimiento del orden del 46% de la energía térmica
utilizada respecto a los sistemas tradicionales. El monto de
inversión en activo fijo de Cervesur se incrementó de US$ 4
millones en 1998 a US$ 8 millones en 1999. En forma contraria, la
inversión en activo fijo de Backus disminuyó en 40%, pasando de
US$ 19 en 1998 a US$ 12 millones en 1999 mientras que en Alicorp
disminuyó en 32%, pasando de US$ 42 a US$ 29 millones. De esta
manera, el capital invertido a diciembre de 1999 respecto 1997 se
ha visto reducido en alrededor de 9% en el caso de Backus y en cerveceras
2% en el caso de Alicorp.
En el caso de Cervesur se registró un incremento de 4.5%
en el capital, sin embargo éste se debió a un mayor
financiamiento a proveedores (cuentas por cobrar comerciales), lo
cual ha sido normalizado a fines de junio 2000.
De
esta forma, como se aprecia en el gráfico, la rentabilidad sobre
el capital invertido (ROIC) se ha visto disminuido en 1.5 puntos
porcentuales para el caso de Cervesur y Alicorp en el periodo
1997-1999, y en 4.4 puntos en el caso de Backus para el mismo
periodo. A fines de 1999 el ROIC de Backus fue de 7.8%, Cervesur
3.6% y Alicorp 2.2%. Lo cual estaría llevando a que el valor de
estas empresas continúen en una tendencia negativa, ya que el
WACC estimado para dicho sector se encuentra en niveles de 11%
superando significativamente la rentabilidad promedio del sector.
Más aún, solamente el costo de la deuda financiera de dichas
empresas, que fluctúa en promedio entre 8% y 10%, es superior a
las tasas de rentabilidad (ROIC). Cabe agregar que si bien en el
primer semestre de 2000, Backus y Alicorp presentan una ligera
mejora en el ROIC, ello se debe principalmente a una disminución
en el capital invertido, aunque en el caso Alicorp obedece también
a un leve incremento de la utilidad operativa anualizada. En el
caso de Cervesur, el ROIC negativo a junio de 2000 se explica por
el cambio en la política comercial de facturación anticipada a
raíz de la nueva administración de la empresa.

En
cuanto a las perspectivas de crecimiento de las ventas e
incremento del valor empresa deberá tenerse en consideración
los siguientes puntos:
Para
este año se estima que las ventas de las empresas muestren un
resultado negativo en términos de crecimiento, mientras que
para el 2001 se espera una ligera recuperación de las ventas.
Para los siguientes años, las perspectivas de crecimiento se
muestran más favorables lo que permite apostar por una
tendencia positiva en el comportamiento de las ventas
En
el caso de Backus, se estima que a partir del 2002 alcance un
crecimiento sostenido de 4.5% conforme al crecimiento del
consumo privado esperado. Ello pese a que la elasticidad de la
demanda de cerveza respecto a variaciones en el consumo
privado es mayor a uno (1). Tal crecimiento permitiría a
Backus alcanzar en el 2005 los niveles de ventas de 1997, con
lo que el spread entre el ROIC y el WACC se tornaría positivo,
y por consiguiente los ingresos contribuirían a generar valor
a la empresa. Sin embargo cabe resaltar, que las expectativas
favorables de la compra de Cervesur permitiría acelerar el
crecimiento del ROIC dado los importantes ahorros de la
sinergias.
Teniendo
en cuenta que la capacidad instalada utilizada de las empresas
se encuentra por debajo de 60% (Backus 45%, Cervesur 56.9% y
Alicorp aproximadamente 60%), el ROIC
calculado a la fecha está siendo castigado, por lo que
un eficiente uso o distribución de los recursos invertidos
podría incrementar significativamente el ROIC de tales
empresas.
En
cuanto al ratio de cobertura y nivel de endeudamiento,
Backus presenta un nivel adecuado de cobertura ya que
los ingresos que genera el negocio le permite cubrir en 5
veces los gastos financieros de la empresa. A fines de este año
y para el próximo año, se estima que dicho ratio disminuirá
a niveles de 4 veces como producto del mayor endeudamiento de
la empresa, el cual se ha incrementado desde un 38% a un 63%
respecto al patrimonio debido a la compra de Cervesur. Sin
embargo, a partir del 2002 se estima que la cobertura de
intereses retornaría a niveles de 6 veces producto de un
mejor comportamiento de las utilidades

En el caso de
Cervesur y Alicorp se observa un ratio de cobertura de intereses
inferior a 2 veces. El menor nivel de cobertura de intereses
sumado al lento crecimiento esperado de las utilidades de Alicorp
respecto al tamaño de sus activos y su elevado endeudamiento
(160% del patrimonio) se combinan de manera tal que las
expectativas de generación de valor en la empresa resultan menos
favorables que en los otros dos casos analizados. En el caso de
Cervesur, a pesar del bajo ratio de cobertura y un endeudamiento
de 80%, el soporte de Backus y el monopolio del sector permiten
disminuir el riesgo empresa de Cervesur.
RESUMEN
DE HECHOS DE IMPORTANCIA: AL 1 DE SEPTIEMBRE
DEL 2000
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BENEFICIOS
PENDIENTES DE ENTREGA
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RESUMEN
SEMANAL DEL 28 AL 1 DE SEPTIEMBRE
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