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Con
la excepción de los mercados de Brasil y Chile, las bolsas de
la región latinoamericana lograron beneficiarse del optimismo
generado en el mercado de Nueva York ante la posibilidad de
que la Reserva Federal se abstenga de continuar elevando las
tasas de interés en lo que resta del año. El aumento de la
tasa de desempleo y la reducción de las órdenes de bienes
industriales en Estados Unidos infundieron una dosis de
optimismo entre los inversionistas, generando una recuperación
del mercado de acciones frente a la expectativa de que no se
vean reducidas las ganancias corporativas. En el caso de México,
donde el índice IPyC subió 8.7% la recuperación estuvo
también influenciada por la cancelación anticipada del saldo
de la deuda contratada en 1995 con el FMI, y que responde a la
fortaleza de la economía mexicana. En Argentina la recuperación
del Merval estuvo también influenciada por la subida en Nueva
York del ADR de Telefónica S.A. (8.8%) luego que los
resultados por el primer semestre se redujeran en una proporción
menor a la esperada por el mercado.

En
la Bolsa de Valores de Lima los principales índices mostraron
resultados opuestos, el índice General subió 2.3%, en tanto
el índice Selectivo descendió 0.5%. Sobre los mejores
resultados a nivel del índice General influyeron la
recuperación de Telefónica S.A. (7.2% en la bolsa limeña) y
la fuerte subida experimentada por las acciones
agroindustriales en respuesta a las medidas económicas
anunciadas para el sector. Casagrande y Agroindustrial Pomalca,
las dos agroindustriales que forman parte del IGBVL, subieron
42.8% y 25.1% en la última semana.
La
recuperación del índice General estuvo, sin embargo, acompañada
por una nueva reducción del monto intermediado. El volumen
negociado descendió en términos acumulados a US$ 14.5
millones, siendo el promedio diario de sólo US$ 3.6 millones,
17.2% menor al promedio negociado la semana previa. Las
acciones del sector agroindustria se ubicaron entre las seis más
negociadas de la semana, concentrando en total cerca del 11%
del volumen negociado en la semana.
A
nivel sectorial el rendimiento fue mixto. El índice
agropecuario registró la mayor rentabilidad en las últimas
cuatro ruedas (32.0%), mientras en el extremo opuesto bancos y
financieras, mineras y servicios públicos registraron una
contracción semanal del orden de 4.1%. La caída
experimentada por el índice bancario se atribuye a la
contracción registrada por Banco Continental (1.2%), mientras
las acciones de Banco de Crédito, Wiese Sudameris e Interbank
obtuvieron una recuperación que fluctuó entre 0.2% y 7.8%.
De otro lado, la contracción a nivel de mineras se explica
principalmente por la caída de Minsur I (2.2%) y Milpo I
(5.3%). A nivel de empresas de servicios públicos el
rendimiento negativo responde a la caída de las acciones eléctricas
y de Telefónica B que debido a la escasa liquidez del papel
descendió 3.4% en la semana, sin lograr beneficiarse de la
recuperación del ADR de Telefónica S.A..

En
el muy corto plazo consideramos que la Bolsa de Valores de
Lima continuaría mostrando la tendencia que la viene
caracterizando desde hace varios meses y que se ha acentuado a
raíz de la salida directa de los fondos de pensiones al
mercado de Nueva York. En ese sentido, esperamos que los índices
se mantengan relativamente estables, mientras el volumen
negociado seguiría bajo. Dos factores que pueden tener un
impacto positivo sobre la Bolsa son la mayor demanda de
inversionistas locales sobre las acciones de empresas
azucareras en respuesta a las medidas económicas anunciadas
para el sector, y el renovado optimismo en el mercado
norteamericano ante la posibilidad de que la Reserva Federal
mantenga invariable en lo que resta del año la tasa de interés.
En
el mediano plazo esperamos una recuperación paulatina del
mercado local en la medida que los inversionistas extranjeros
retornen al mercado. Si bien las medidas económicas que
vienen siendo anunciadas después del 28 de julio han sido
interpretadas como que van en la dirección correcta, no han
logrado crear un shock de confianza a nivel del empresariado
local y de los inversionistas extranjeros. En ese sentido,
creemos que el mercado recién empezará a responder
positivamente en la medida que estos anuncios vayan materializándose
en resultados positivos reales. Una de las señales que el
mercado estaría esperando es la dinamización del programa de
privatizaciones. En ese sentido, el éxito obtenido en las
primeras subastas servirá como barómetro del nivel de
confianza de la inversión extranjera y doméstica.
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