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Internacional
EE.UU.
Indicadores
económicos confirman desaceleración
de la economía.
Reactivación tomaría entre tres
y seis meses luego de terminado el conflicto.
Europa
Desempleo de la Eurozona se elevó a 8.7%
durante febrero.
Producción industrial de la región
durante febrero se incrementó 0.2%.
Latinoamérica
FMI reduce proyección de crecimiento para
la Región a 1.5%.
Inflación de Brasil cae a 1.23%
EEUU
Los
indicadores que se vienen publicando en EEUU no
hacen sino confirmar lo que ya se había
anticipado en anteriores informes. El principal
riesgo que enfrenta la economía de EEUU
actualmente está relacionado con el deterioro
de la confianza del consumidor, y la incertidumbre
a nivel negocios como consecuencia de la guerra
con Irak. Como consecuencia de ello, el mercado
laboral nuevamente parece desestabilizarse, y
la tasa de desempleo del mes de marzo se mantuvo
en 5.8%.
A
nivel negocios la preocupación por el impacto
que la menor confianza generaría sobre
el consumidor, afectó las decisiones empresariales.
Los pedidos de fábrica en el mes de febrero
retrocedieron 1.5%, anticipando la caída
que en el mes de marzo se observó en el
indicador que emite el ISM (Institute for Supply
Management). Por un lado, el índice ISM
del sector manufacturero nuevamente cayó
por debajo de los 50 puntos, ubicándose
en 46.2, mientras que el ISM de servicios retrocedió
hasta su nivel más bajo desde octubre de
2001 (47.90 puntos), siendo la primera vez que
cae por debajo de la línea de 50 puntos
desde esa fecha.
Cabe
mencionar que la caída del ISM de servicios
guardaría una estrecha relación
con el temor que el consumidor promedio siente
y que habría inducido en éste una
menor demanda por servicios turísticos,
viajes, diversión, etc.
Sin
embargo, más allá del impacto ex
- post que la guerra ha tenido sobre la economía
de EEUU, resulta relevante evaluar que tan rápido
se recuperaría ésta luego de terminado
el conflicto. Para ello, como ya lo hemos mencionado
anteriormente, es preciso que el gasto de consumo
se mantenga y se fortalezca (necesario para la
sostenibilidad de la actividad económica
en el corto plazo), y al mismo tiempo que las
empresas incrementen el gasto en bienes de capital
(sostenibilidad en el largo plazo).
Con
relación al gasto de consumo, identificamos
dos factores que ayudarían a generar un
contexto favorable. Por un lado, la culminación
de la guerra y el término de las incertidumbres,
inducirían una normalización del
precio del petróleo y los combustibles.
De esta forma, la reducción que ello significaría
en el índice de precios al consumidor,
elevaría el ingreso real permitiendo una
mayor capacidad de gasto.
Paralelamente,
se considera de suma importancia la evolución
del mercado laboral, pues siendo la principal
fuente de ingreso del consumidor, las expectativas
sobre su evolución determinan las preferencias
por consumo presente versus consumo futuro.
Las
dos variables propuestas, gasto de consumo y gasto
en bienes de capital, determinarían el
plazo que le tomaría a EEUU retomar el
crecimiento. Sin embargo, dichas variables responden
básicamente a expectativas de los agentes.
La encuesta a continuación muestra cómo
se comportarían ambas variables una vez
terminado el conflicto.
La
conclusión que del cuadro podemos extraer
es que la recuperación tomaría un
periodo aproximado de 3 a 6 meses en el mejor
de los casos. Esto es, asumiendo que el conflicto
termine inmediatamente, podríamos estar
hablando de una recuperación hacia el tercer
y cuarto trimestre. Si la solución del
conflicto se alarga, no sólo el periodo
de recuperación se retrasaría, sino
que la presión fiscal elevaría los
temores de los agentes económicos.
EUROPA
Los
problemas en la Eurozona se han acentuado tras
la guerra con Irak. El desempleo en la región
se elevó hasta 8.7% en el mes de febrero,
siendo Alemania el país con mayores problemas
al respecto y cuya tasa de desempleo se mantiene
por arriba de los 11 puntos porcentuales. Con
estos indicadores, la menor demanda ha inducido
una desaceleración en la actividad industrial.
Es así que el indicador de producción
industrial de la mayor economía de la zona
cayó en enero por segundo mes consecutivo,
registrando una variación de -0.7%.
Entre
los sectores con mayor incidencia en dicho resultado
destacaría el de construcción, que
registró una variación negativa
de 4.4%. En este escenario los indicadores de
confianza se mantienen bajos por lo que las perspectivas
de recuperación se mantienen débiles,
mas aún considerando la evolución
actual de la economía de EEUU, lo que significaría
menores probabilidades de expansión del
sector exportador.
Ante
ello, el BCE deberá evaluar la posibilidad
de un nuevo recorte a la tasa de interés
de referencia para la región el próximo
mes, aunque se espera que la autoridad monetaria
adopte una posición conservadora a la espera
de los resultados finales del conflicto con Irak
que le permitan una mejor evaluación de
la economía.
LATINOAMÉRICA
El
FMI redujo sus proyecciones de crecimiento para
América Latina de 3.0% a 1.5% para el 2003
y las fijó en 4.2% para el 2004.
BRASIL
La inflación de marzo de 2003 continuó
mostrando por segundo mes consecutivo una tendencia
a la baja, ubicándose en 1.23%, 0.34% por
debajo de los niveles de febrero y la más
baja desde septiembre de 2002 (0.72%). De esta
manera, en el primer trimestre se acumuló
una inflación de 5.13%, superior a la del
primer trimestre de 2002 (1.49%).
Cabe
recordar que el Banco Central de Brasil en su
última reunión (Copom) mantuvo la
tasa Selic en 26.5% adoptando una perspectiva
al alza. Estimamos que, dada la inflación
de marzo, el Banco Central no incrementará
la tasa Selic fuera de las fechas establecidas
para las reuniones del Copom.
En
el sector real, la producción industrial
aumentó 0.7% en febrero, constituyendo
su octavo incremento en los últimos nueve
meses. El desarrollo viene sostenido por crecimientos
en producción de bienes intermedios, bienes
de capital y durables. Por su parte, el FMI espera
un crecimiento del PBI de 2.8% para el 2003 y
3.5% para el 2004.
El
tipo de cambio se revaluó 9.1% en lo que
va del año y 20% con respecto al máximo
alcanzado el 10 de octubre de 2002, para ubicarse
en niveles de 3.213 reales por dólar. La
continua revaluación del tipo de cambio
obedece a los consensos que viene logrando el
gobierno de Lula da Silva con respecto a las reformas
fiscales y del sistema de pensiones y más
recientemente a la aparente finalización
de la Guerra con Irak (en lo que va del mes de
marzo el real se revaluó 4.4%).
ARGENTINA
La política monetaria continúa obteniendo
resultados positivos, la inflación de marzo
fue 0.6%, igual a febrero y la quinta cifra por
debajo de 1.0% en los últimos seis meses.
Con respecto a diciembre se acumula una variación
de 2.5%. Por su parte, las reservas continúan
mostrando un crecimiento positivo alcanzando los
US$ 10,518.92 millones, habiéndose incrementado
en US$ 42.9 millones desde el 31 de diciembre
de 2002.
Por
su parte, el tipo de cambio muestra una revaluación
del orden del 13.7% con respecto al 31 de diciembre
de 2002, ubicándose en 2.90 pesos por dólar,
nivel superior al mínimo de 2.79 peso por
dólar del 27 de marzo de 2002.
Como
resultado de la reciente revaluación del
tipo de cambio el crecimiento de la balanza comercial
muestra cierta desaceleración, principalmente
por el aumento de 23.9% en las importaciones,
mayor al de las exportaciones que ascendió
a 15.0%. La balanza comercial de marzo 2003 fue
de US$ 1,295 millones , 10.3% superior a la de
marzo de 2002. En febrero el incremento había
sido del orden del 36.9%.
En
la medida que el tipo de cambio se mantenga a
niveles actuales o inclusive menores, el crecimiento
de la economía de Argentina deberá
sustentarse en la inversión extranjera
directa y en el consumo interno, lo cual solo
podrá lograrse sobre la base de confianza
que debe fortalecer el próximo gobierno
a ser elegido el 27 de abril. El FMI espera crecimiento
de 3.0% para el 2003 y 4.5% para el 2004.
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