(Belo Horizonte)
(dpa) - El Cruzeiro brasileño sufrió durante casi una hora, pero debutó en la Copa Libertadores de América con una victoria por 3-1 sobre el Caracas venezolano, en un partido jugado en Belo Horizonte por el Grupo 3 del torneo.
Con su principal astro -el delantero Rivaldo- en una jornada apagada, el Cruzeiro marcó a través de Alex, de tiro penal a los 18 minutos, de Felipe Melo, a los 54, y de Jussie, a los 68, mientras que Rivas anotó el tanto de honor caraqueño a los 38 minutos, también de tiro penal.
Los venezolanos dominaron ampliamente el primer tiempo, ante un Cruzeiro desestructurado y especialmente flojo en el ataque, donde los nuevos contratados -el artillero Guilherme y el astro Rivaldo- no lograban armar jugadas conjuntas y parecían impotentes ante la defensa adversaria.
Rivaldo, quien en el Mundial de Corea/Japón formó con Ronaldo y Ronaldinho Gaúcho la temible "Triple R" de la selección brasileña, hoy pareció una sombra de sí mismo, y en los primeros 45 minutos
hizo un solo disparo a gol, que salió totalmente desviado.
Más ordenado y eficiente en la cancha, el Caracas estuvo muy cerca de inaugurar el marcador a los dos minutos de juego, cuando Rivero superó toda la defensa brasileña pero remató ligeramente desviado, y la pelota tocó el palo izquierdo del arco de Gomes.
Diez minutos más tarde, el portero Toyo, del equipo caraqueño, atajó sin demasiada dificultad un disparo del mediocampista Alex.
Pese a no jugar bien, el Cruzeiro logró inaugurar el marcador a los 18 minutos, cuando el defensa venezolano Vallenilla frenó con un penal sobre Wendell. Alex ejecutó el penal sin defensa posible para Toyo, e hizo estallar los primeros festejos en las gradas del estadio Mineirao.
A partir de ese momento, el Cruzeiro salió en búsqueda del segundo gol, pero siguió enfrentándose con un Caracas cerrado en la defensa y peligroso en los contragolpes.
Los venezolanos llegaron al empate a los 38 minutos, a través de Rivas, quien
ejecutó un tiro penal resultante de una falta practicada por Edú Dracena sobre Martínez.
El Caracas siguió dominando en los minutos iniciales del segundo tiempo, y en los primeros cinco minutos desperdició dos excelentes oportunidades de definir el partido en su favor: a los 47 minutos, cuando un disparo de larga distancia del brasileño Giovanni pasó por encima del arco de los locales, y a los 49, en un tiro desviado de Martínez.
A los 53 minutos, Rivaldo hizo su segundo tiro a gol, pero con mala puntería, y el balón pasó a la izquierda del arco de Toyo. Pero un minuto más tarde, tras un tiro de esquina ejecutado por Alex, Felipe Melo ganó una confusa disputa por la pelota y anotó el segundo gol de los locales.
A partir de ese momento, el Cruzeiro pareció revivir, y marcó su tercer tanto a los 68, otra vez gracias a Alex, quien comandó un ataque individual que terminó en los pies de Jussie, que remató sin posibilidad de defensa para Toyo.
El portero venezolano salvó
su equipo de sufrir el cuarto gol en el minuto 86, al defender espectacularmente un cabezazo de Edú Dracena.
Ese resultado dejó al Cruzeiro como líder aislado del Grupo 3, ya que se benefició del empate por 2-2 entre Santos de Laguna de México y Universidad Concepción de Chile.
El delantero peruano del caracas, Paul Cominges, ingresó a los 10 minutos de la segunda etapa en reemplazo de su compañero Martínez y poco pudo hacer para brindarle una alegría a sus pares.
Alineaciones:
Cruzeiro: Gomes - Maurinho, Cris, Edu Dracena y Leandro - Maldonado, Felipe Melo (Augusto Recife, 63), Wendell (Sandro, 71) y Alex - Guilherme (Jussié, 63) y Rivaldo DT: Vanderlei Luxemburgo.
Caracas FC: Toyo - Vallenilla, Rey, Rouga y Rivero - Mea Vitali (Pereira, 67), Giovanni Daniel, Luis Vera y Rivas (Ochoa, 69) - Castellin y Martínez (Cominges, 55). DT: Noel Sanvicente
- Goles:
Cruzeiro: Alex (18, de penal), Felipe Melo (54) y Jussié (68)
Caracas FC: Rivas (38, de penal)
Juan
Carlos Henao Conozca
al arquero y líder del Once Caldas, Juan Carlos Henao, héroe de
la aventura emprendida por el equipo albo de Manizales, campeón de la Copa
Libertadores y que hizo delirar a todo un país.