(Leipzig)
(dpa) - Ocho futbolistas de la selección mexicana se marcharon de Alemania en el avión fletado por Jorge Vergara, el dueño de Chivas de Guadalajara, para que sus jugadores puedan estar este jueves ante Atlético Paranaense en las semifinales de la Copa Libertadores.
El "Chivavión", como ya se lo conoce en la selección mexicana de fútbol, se llevó
a Oswaldo Sánchez, Carlos Salcido, Ramón Morales, Alberto Medina y José de Jesús Corona, los cinco jugadores de Chivas, y a otros tres compañeros que se unieron: Jared Borgetti, Juan Pablo Rodríguez y Mario Méndez.
Chivas envió con el vuelo al kinesiólogo del equipo y una maestra de yoga para que los jugadores descansen lo máximo posible durante
el viaje y puedan jugar ante el equipo brasileño. Sin embargo, no será sencillo.
"Yo no puedo dormir en los viajes largos, así que veremos cómo llego", advirtió Morales. "Tengo mucha carga, ando muy cansado. Argentina el otro día, Alemania hoy... A ver cómo llegamos allá y lo que dicte el profesor", agregó Salcido.
Como siempre, el más
entusiasta fue Oswaldo Sánchez, que quiere jugar como sea. "A ver si estamos listos físicamente, pero yo para jugar un partido no estoy cansado".
El resto de la selección mexicana de fútbol, que quedó cuarta en la Copa Confederaciones al perder con Alemania 4-3 en la prórroga, regresará mañana a México en un vuelo de Lufthansa desde Fráncfort.
Llegó entre gallos y medianoche y vaya que no decepcionó. José Corona, la nueva figura en Chivas de Guadalajara, no pudo tener mejor debut en el equipo de Jorge Vergara que eliminando de la Copa Libertadores a nada menos que a un grande como Boca Juniors.