Cristian Rodríguez, la esperanza de fantasía y creatividad de Uruguay
(EFE).- Cristian Rodríguez es la mayor esperanza de fantasía, buena técnica, creatividad y "cerebro" en la selección de Uruguay, ante el inicio de las eliminatorias sudamericanas de la Copa del Mundo de Sudáfrica 2010.
El "cebolla", como se le conoce en el ambiente deportivo uruguayo por la redondez de su cabeza, últimamente con mayor similitud aún debido a una a una larga cabellera, fue una de las mejores figuras de la selección "celeste" en la Copa América de Venezuela 2007, donde Uruguay ocupó el cuarto lugar.
El zurdo centrocampista, tiene buena técnica, ductilidad táctica, buena pegada y puntería para las habilitaciones.
En los últimos dos años, con su pasaje al fútbol europeo, primero en el francés París Saint Germain y actualmente en el portugués Benfica, claramente ganó en dinámica la que une a su potencia física.
Por lo general, Rodríguez juega por la banda izquierda del campo, con libertad para la creación, el desborde y el remate a puerta, pero también ha sabido desempeñarse como "carrilero", casi un defensa adelantado, para ser salida rápida y sorpresiva a la ofensiva, en caso de jugar al contragolpe.
El seleccionador uruguayo, Oscar Washington Tabárez, recuperó a Rodríguez para la plantilla tras casi tres años de ausencia y luego de un debut prácticamente como juvenil en la selección absoluta.
El futbolista, de 21 años, retribuyó a esa confianza con buenas actuaciones y entrega máxima.
El "cebolla" carga con la responsabilidad de tratar de disimular la ausencia del experimentado Alvaro "Chino" Recoba, que decidió dar un paso al costado en la selección tras tener pocas oportunidades en la Copa América.
Las características de ambos son diferentes, Recoba tiene una técnica superior, pero Rodríguez lo supera en movilidad y aplicación táctica, sin embargo ambos son poseedores de características para organizar el juego y, especialmente, habilitar con maestría a sus compañeros.
El actual centrocampista del Benfica tiene 15 partidos con la selección uruguaya, pero parece haber alcanzado un grado de madurez, pese a su juventud, donde no le pesa la responsabilidad de ser el "cerebro" del equipo.
Tabárez impulsa un planteamiento táctico, especialmente jugando en casa, de tres delanteros netos, lo que supone un mayor sacrificio para los centrocampistas, tanto en el despliegue físico como en la atención a los marcajes, y Rodríguez se adaptó bien a esas exigencias.
Además, con su potencia y dedicación contagia a sus compañeros.
Debido a un enfrentamiento entre su ex equipo, el uruguayo Peñarol, y el representante del futbolista que lo traspasó a Europa, supuestamente sin autorización, situación que derivó incluso en un reclamo frente a la FIFA, Rodríguez estuvo varios meses sin jugar.
Después de solucionada la situación, al futbolista le costó recuperar su mejor forma y adaptarse al fútbol europeo.
Aparentemente, en los últimos meses volvió por sus fueros y es una de las principales cartas ofensivas de Uruguaya de cara a los partidos del 13 de octubre frente a Bolivia en Montevideo y del 17 de octubre frente a Paraguay en Asunción, en las dos primeras jornadas de las eliminatorias sudamericanas de la Copa del Mundo de Sudáfrica 2010.