(EFE).- Lionel Messi es el jugador clave de la selección argentina y una de las estrellas más importantes en el escaparate de las eliminatorias sudamericanas del Mundial 2010 que comenzarán el sábado.
Leo llega a esta competición en su mejor momento en la Liga española con el Barcelona, como miembro del equipo ideal del planeta según la Federación Internacional de Futbolistas Profesionales (FIFPro) y como candidato al Balón de Oro europeo.
A la edad en que la mayoría de los futbolistas del mundo buscan su destino, Messi, con 20 años y casi cuatro meses, ya ha jugado un Mundial, ha sido campeón de liga con la camiseta azulgrana y es el único titular fijo en la selección de su país, con la que ha jugado tan sólo once partidos y ha marcado seis tantos.
En este proceso de transición que encara la selección de Alfio Basile con jugadores de mucho rodaje que no tienen asegurada su continuidad y con otros, los más jóvenes, que buscan entrar en la historia, cualquiera puede ir al banquillo, menos él.
Todo lo contrario a lo que ocurrió hace un año y tres meses en los cuartos de final del Mundial de Alemania 2006, cuando Argentina quedó eliminada en cuartos de final por penaltis ante el equipo local sin que "La pulga" jugara un sólo minuto.
Diego Maradona ha dicho de Messi: "Me di cuenta que iba a ser un grande porque lleva el balón tocándolo con la zurda y mirando al frente. No mira la pelota. Todos bajamos la cabeza y miramos la pelota alguna vez, pero él no tiene problemas. Mira la televisión de reojo y sigue llevando la pelota. Es anormal".
Y para el espíritu y los códigos futbolísticos de los argentinos el testimonio del 10 es una consagración, ni más ni menos.
Tras la frustración que provocó la pérdida de la final de la Copa América ante Brasil, Basile tiene claro que en el equipo hay diez puestos con tres o cuatro candidatos cada uno para afrontar el comienzo de las eliminatorias.
Pero adelante, donde se consiguen los resultados, Messi es insustituible. Carlos Tevez, Sergio Agüero, Javier Saviola y Germán Denis, que nunca jugó en la selección, serán los elegidos para acompañarlo en la actual convocatoria, de la que no forman parte Hernán Crespo y Diego Milito.
Basile siempre había ponderado con mesura las condiciones de Leo, pero su deslumbramiento se produjo en la semifinal de la Copa América ante México, cuando el jugador rosarino marcó un tanto con una vaselina al portero Oswaldo Sánchez. "Sólo los genios hacen eso", dijo el técnico, quien no paró de elogiarlo.
"Había que cerrar el estadio", "no se puede creer", "qué jugador es este pibe" y varias frases más del mismo calibre se le han escuchado decir al seleccionador en distintas ocasiones.
Su técnico en el Barcelona, Frank Rijkaard, aseguró que Messi merece recibir el Balón de Oro, porque "es un jugador único, porque tiene cosas que casi no se ven. Es un candidato muy fuerte y es una joya para los ojos".
"Voto por darle el Balón de Oro a Messi. Yo viví su evolución. Ojalá que Leo continúe en este nivel. Para hablar de sus cualidades necesitamos todo el día, pero lo importante es que tiene la confianza para hacer lo que le pasa por la cabeza, tiene velocidad de pensamiento", afirmó Ronaldinho.
Lionel Messi es la figura que garantiza que la afición argentina renueve su crédito a la selección argentina.