(Tacna)
Comenzó frío el primer tiempo. Parecía que la tónica en el Jorge Basadre iba a ser un calco del San Martín o Matute. O sea: aburrido, soso, para el olvido. Pero no. Bastaron treinta minutos de calentamiento para que el partido arda; y para olvidar de paso esos dos tibios intentos (Sawa, a los 2’, que pareció penal, y Guadalupe, a los 18’, de cabeza), que se prodigaron ambos equipos.
Luego de media hora de juego, literalmente, el cotejo se encendió. Así es, ‘Bolo’ se acordó que era local y empezó a llegar con peligro. Y en ese trámite, Corcuera fue clave. El ex rosado se vistió de ‘diez’ y comenzó a explotar las espaldas de los centrales. Un pase suyo, justamente, prendió todo. Se jugaban los 38’ y penal contra Rossell. Así lo dictaminó David Morales a pesar que 'Cuto' introdujo el balón en su arco.
¿El saldo? Tras intensos reclamos de ambas partes, Guadalupe y Rossell se fueron a las duchas, y por si fuera poco para los cremas, Hernández abrió la cuenta con un remate de lujo. ¿Cómo lo gritó?
Con diez hombres ambos cuadros y con la ventaja a favor local, todo se tiñó de rojo. Aturdidos los cremas, Bolognesi se aprovechó como quiso y si Corcuera pintaba para estrella en el comienzo, Sawa y Ceseretto se unieron a la lista. El japonés con sus desbordes y su oportunismo fue un real dolor de cabeza. A los 41’, habilitó de cabeza a Martorell y ‘Bolo’ consiguió el segundo. Justo, pues si bien la ‘U’ descontó ahí nomás con penal de Candelo (2-1), el cotejo parecía liquidado.
En efecto: Nunes intentó buscar el equilibrio en el complemento con Ruiz (salió Maldonado, de pésimo accionar), pero el remedio
fue peor que la enfermedad. Es que Chemo entró como zaguero y más parecía volante (o lateral); y, claro, los espacios en la zaga crema siguieron siendo una constante. Además, de mediocampo para arriba (¿jugó Pereda?), la 'U' siempre estuvo en debe.
A los 55’, Corcuera infló las redes sin marca. Sawa entró como en su casa por derecha y le sirvió un pase perfecto al volante que entraba por el medio. Golazo. ¿Y Chemo? La fórmula dio resultado otra vez a los 63’: pase a las espaldas de los centrales (aquí Donny Neyra puso lo suyo) y Ceseretto que anota con lindo sombrero. Era goleada. Un 4-1 justo, por donde se le mire.
Y pensar que a Universitario se le pudo venir la noche si el árbitro cobraba ese claro penal contra Ramírez (67’) o si el cabezazo de Sawa no pegaba en el poste a los 74’. Para
suerte crema no ocurrió, pero eso sí, ya comenzaron las dudas para el Clausura. Ojalá no sea así.