(Huaraz)
Sport Boys sabía que un empate en Huaraz no era un mal resultado. Por ello, mal que bien, salió al Rosas Pampa con una actitud conservadora. Y ni siquiera cuando se quedó en ventaja se animó un poco. Lo hizo al final, y pagó caro.
La ‘Amenaza Verde’ impuso condiciones desde el arranque. Vílchez se movió bien, pero sobre todo Benavides. El atacante tuvo su primera chance apenas iniciado el cotejo, pero su remate de cabeza fue bien barajado por Martinuzzi.
Boys, en cambio, estaba preocupado en defender. Lo que es peor, buscaba ganar minutos como sea. En ese trámite llegó
la expulsión de Aguirre, quien agredió al arquero rosado porque no ponía en juego el balón (33’).
Aún con once, Boys siguió dormido. Lateralizó su juego, cuidó el balón siempre y trató de desesperar al rival. No obstante, Ancash no cayó en la trampa. Por el contrario, esperó su oportunidad y golpeó. A los 42’, avisó con Farfán, sólo. Martinuzzi le apagó el grito de gol.
Pero a los 46’, ya no perdonó. Falta en área rosada y Benavides que pone el primero. Justo. Así el cabezazo previo de Maldonado haya asustado a más de uno en el Rosas Pampa.
En el complemento, se
dio la lógica. Marcovich mandó a buscar el partido. Donsanti pidió cerrojo atrás y matar de contra. En el balance: más cerca estuvo Ancash de anotar el segundo que Boys el empate.
Si bien los rosados mostraron ganas, carecieron de ideas en ataque. Muchas veces la desesperación de sus hombres se tradujo en juego brusco, y más de uno se debió ir sino hubiera sido por la pasividad del árbitro.
Pese a sus limitaciones, los rosados terminaron coronando como figura al portero Laura, quien en el epílogo del cotejo apagó más un grito de gol rosado.