(Tacna)
El triunfo era la única razón de ser para los cremas. Tras vivir días previos envueltos en líos internos, roces con barristas y prensa, arribaron a Tacna golpeados, pero seguros de lograr el objetivo: los tres puntos, esos que les devuelvan la calma que tanto necesitan. Y es que la derrota ante Municipal y el empate ante Total Clean, ambos en Ate, dolió y movió todo.
Con tres cambios en su oncena, Universitario inició el cotejo en el Jorge Basadre con cierta cautela. No arriesgó de arranque, prefírió esperar a Bolo hasta tomarle el pulso y apostar, de cuando en cuando, por la contra. Sin embargo, un error de Gonzáles en defensa trastocó todos los planes. El pequeño volante se equivocó en salida,
le regaló el balón a Cominges y éste, sencillamente, no perdonó. Se jugaban apenas los 4’ y los locales ya ganaban 1-0.
Los cremas se vieron obligados a arriesgar. Así lo hicieron. Los tacneños, en cambio, parecieron conformarse con la mínima diferencia. El empuje del equipo de Nunes dio sus frutos once minutos después: Gonzáles habilitó a Fano y... penal. El mismo ‘Gavilán’ se encargó de poner la paridad (1-1) con remate cruzado. Y cuando ya los dos equipos pensaban en el intermedio, un error de Penny le otorgó la ventaja parcial (2-1) a los merengues tras un remate avisado de Candelo a los 34’.
En el complemento, Bolo pugnó por el empate desde el inicio, pero le costó encontrarlo. La ‘U',
en tanto, cuidaba su ventaja y sólo arriesgaba si era necesario. Ese conformismo, al final, le costó caro. Ramírez, recién ingresado en los locales, se puso el equipo al hombro y el cuadro de Reynoso comenzó a llegar con peligro sobre la portería crema. A los 80’, los locales lograron su cometido: Barros, que había ingresado minutos antes también, decretó el empate (2-2) luego de una pelotera en área crema a los 80’.
El cotejo parecía sentenciado. Sin embargo, una escapada de ‘El Vagón’ Hurtado permitió a Universitario llevarse el triunfo a casa. El colombiano aprovechó una desconcentración a los 88' de la defensa sureña y puso el 3-2 definitivo. El mismo que les devolverá la calma a los merengues
para trabajar -al menos- por unos días más.