(Lima)
En la VIDENA, donde entrenaba la selección, la noticia corrió con una rapidez sorprendente. Juan Carlos Oblitas se había sentido mal durante el día y tuvo que acudir de emergencia a una clínica capitalina.
Minutos
después se aclaró el tema: El técnico de Sporting Cristal sintió fuertes dolores en el abdomen y el pecho durante la mañana y su familia temió que fuera un infarto, sin embargo, tras la observación de
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los médicos en la Clínica San Felipe, se diagnosticó que sufría una apendicitis aguda.
Juan Carlos Oblitas fue intervenido quirúrgicamente casi de inmediato y en estos momentos se esperan noticias para conocer
su estado de salud tras la operación.
Su hijo y asistente técnico, Fernando Oblitas, se quedó a cargo del plantel y seguramente él será el encargado de dirigir a los celestes en sus próximos partidos.