Keller convirtió su castillo en una fortaleza

(Berlín) (EFE) Como si del castillo cercano a Moenchengladbach en el que vive se tratase, Kasey Keller, el guardameta estadounidense, convirtió su portería en un fortaleza contra la que se estrelló la selección italiana (1-1).

Con 36 años, "Crazy Keller" como le llaman los hinchas del Borussia Moenchengladbach, se ha convertido en uno de los protagonistas del Mundial alemán, cuando parecía dispuesto a asumir su papel de secundario.

Rescatado para la selección por Bruce Arena, que no se fiaba demasiado del guardameta del Manchester Unted Tim Howard, Keller aporta su experiencia en el fútbol inglés (Millwall, Leicester, Tottenham, Southampton), en el español (Rayo Vallecano) y en la Bundesliga (Borussia Moenchengladbach), donde aceptó un contrato en 2005 porque quería estar en Alemania cuando se disputase el Mundial.

Allí se desplazó con toda su familia; su mujer, sus dos hijos y Rufus, el perro maltés blanco que los acompaña y, cerca de Moenchengladbach alquiló, tras verlo en un anuncio de internet, un castillo de mil años de antigüedad, con almenas y todo.

Por eso, cuando tuvo que defender el empate frente a Italia (1-1) se vio como un caballero medieval defendiendo su fortaleza en inferioridad de condiciones (un jugador menos) y encontró la forma de convertir su meta en una fortaleza, que no lograron asaltar los guerreros de Marcello Lippi. EFE
 
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