Kewell, el "mago de Oz" respondió en el partido decisivo
(Berlín)
(EFE) El centrocampista del Liverpool Harry Kewell respondió a su condición de estrella del conjunto australiano en el momento preciso y marcó el gol del empate que clasificó a los de Guus Hiddink.
Kewell apareció cuando más se le esperaba, cuando Australia estaba al borde de una injusta eliminación. Con su gol, y su buena actuación, respondió a las esperanzas que se han depositado en él desde su irrupción como el mejor futbolista de las Antípodas en los últimos años.
Ganador en tres ocasiones del Premio al Mejor Jugador de Oceanía, Mejor Jugador Juvenil de Inglaterra en 2000, la progresión de Kewell parecía imparable.
Apodado el "mago de Oz", por su habilidad para inventar con la pierna izquierda, el extremo australiano fue una pieza imprescindible en el Leeds de comienzo de siglo, pero se vio obligado a emigrar cuando su equipo descendió a Segunda.
Fichado en 2004 por el Liverpool, la falta de adaptación y las lesiones parecieron frenar su progresión hasta que esta temporada volvió a tener la confianza de Rafael Benítez, que quería equilibrar la banda opuesta a la del español Luis García.
Kewell parece renacer esta campaña y, con su gran partido ante Croacia, se ha convertido en el ídolo australiano del Mundial. Con permiso de Guus Hiddink.
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