(Berlín)
La selección italiana de fútbol se proclamó campeón de la Copa del Mundo Alemania 2006 tras superar en la definición por penales a Francia, en la gran final disputada este domingo en el Olympiastadion de Berlín.
Sin embargo, esta será una final que pasará a la historia por ser la primera que se juega entre ambos países, por ser Italia el segundo equipo en ganar el trofeo mediante los penales y por la anotación de Zinedine Zidane, que coloca al francés como uno de los cuatro jugadores que convirtieron goles en dos finales distintas, y no por el fútbol practicado durante los 120 minutos de juego, porque simplemente estuvo ausente durante todo el compromiso.
El duelo se definió en los primeros veinte minutos con el gol de Zidane (6’) y Materazzi (19’), después de eso tan sólo chispazos, y de ahí para el bostezo.
En los tiros desde los doce pasos, los italianos fueron más efectivos y se consagraron por cuarta vez en la historia como los campeones del mundo.
Talvez los fanáticos del deporte rey tampoco recuerden por mucho tiempo el último partido del Mundial 2006, sin embargo siempre recordarán este gran equipo italiano que basó su juego en la seguridad de Gianluigi Bufón en el arco, la presencia y categoría del capitán Fabio Cannavaro, el apoyo en defensa de un impasable Marco Materazzi, las rápidas arremetidas del lateral Fabio Grosso, la técnica de Marco Camoranesi, la garra y trascendencia dentro del campo de Gennaro Gatusso y la gran visión de juego de Francesco Totti.
Completan la escuadra habitualmente titular del equipo dirigido por Marcello Lippi el defensor Gianluca Zambrotta, el especialista en pelota parada Andrea Pirlo, el hábil volante Andrea Perrotta y el siempre peligroso Luca Toni.
En la banca el técnico siempre contaba con gente de la categoría de Alessandro Del Piero, Vincenso Iaquinta, Alberto Gilardino y Daniele De Rossi.
También serán parte de la gloriosa historia italiana Christian Zaccardo, Andrea Barzagli, Alberto Gilardino, Angelo Peruzzi, Alessandro Nesta, Marco Amelia, Simona Barone, Filippo Inzagui y Máximo Oddo, que formaron parte del plantel del nuevo campeón.
La escudra azurra obtiene su cuarto título (1934, 1938, 1982 y 2006) con una campaña notable, con cinco victorias (incluyendo la del tiempo suplementario ante Alemania) y dos empates, con doce goles a favor y tan solo dos en contra.
Desde la primera vez que tuve la oportunidad de ver jugar a este equipo italiano (vs. República Checa en Hamburgo) tuve la sensación que estaba para grandes cosas, y conforme fueron pasando los partidos lo iba demostrando.
Italia es el nuevo campeón con total merecimiento, y desde hoy comienza su reinado que por lo menos durará cuatro años.
Por Kike Giles Torrejón, enviado especial a Alemania.
Foto: EFE.
¿Considera justa la elección como mejor jugador del mundial a Zinedine Zidane?