(Berlín)
Como nunca, el lema del Mundial se cumplió a rajatabla, y es que todos los que estuvieron por el Mundial, ya sean hinchas ó periodistas han conocido nuevas amistades.
Los alemanes son personas cordiales y muy amables, siempre predispuestos a dar la mano a quien lo necesite, y en esta Copa del Mundo fueron unos grandes anfitriones.
“A time to make friends” (un tiempo para ser amigos), dice el lema del Mundial realizado en Alemania, y sinceramente no pudo ser más acertado.
El torneo acabó, pero las amistades que aquí se forjaron, perdurarán toda la vida.
Por Kike Giles Torrejón, enviado especial a Alemania.
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