(Trujillo)
Definitivamente ya no es lo mismo. Apenas uno toma un taxi o conversa con alguien en Trujillo, el clima mundialista -se siente- pasó a un segundo plano. Este lunes, a pocas horas del partido entre USA y Holanda, más se habla del sismo que sacudió el oriente peruano o de las marchas que han tomado el centro de la ciudad que del vital cotejo por cuartos de final.
Pero hay excepciones, claro. Leoncio Vásquez, por ejemplo, taxista con más de 12 años de profesión y pese a que Perú quedó en el camino (causa principal del desánimo por el torneo de los trujillanos, dice), igual ya tiene su entrada y como amante del buen fútbol -nos asegura- es imposible que se pierda dicho encuentro en el estadio Mansiche.
Pero una vez más: el señor Vásquez sólo es una excepción, pues en las boleterías de La Curacao la demanda ha sido y sigue siendo escasa para este partido y, según los propios revendedores, quienes se han visto perjudicados por este desánimo, si el estadio se llena en un 50 por ciento los organizadores deben darse por bien servidos.
Amigo trujillano, si por casualidad lee esta nota, no deje escapar la ocasión de palpitar con un torneo de esta envergadura, el cual difícilmente podamos ser protagonistas en otra ocasión. Recuerde: las entradas lo siguen esperando a precios cómodos (S/. 5.00 Popular, S/. 10.00 Oriente y S/. 25.00 Occidente) y sin cola.